Después del primer cuestionamiento público en el estadio hacia la gestión de Diego Milito, dos importantes dirigentes del club salieron a respaldar públicamente al presidente y apuntaron contra los sectores opositores, mientras que exdirectivos de la era de Víctor Blanco profundizaron las críticas hacia el ídolo académico.
Leandro Rodríguez Hevia, utilizó sus redes sociales para sentar posición. En un extenso descargo, recordó su pasado como opositor a Víctor Blanco para marcar un contraste: "Jamás lo insulté ni lo mandé a insultar. Acepté el resultado de las urnas".
Rodríguez Hevia destacó los logros de la actual administración, mencionando el récord de socios y abonados, y la asistencia logística brindada a los hinchas que viajan al exterior para seguir al equipo en la Copa Sudamericana. "Trabajamos para hacer un Racing gigante, no para una gestión con nombre y apellido", sentenció, en una clara alusión a las críticas personalistas contra Milito.
Por su parte, Diego Bartalotta, que participó en los inicios del del SARCAC, colaboró activamente en la escrituración del Predio Tita, y en 2016 impulsó junto a otros socios la iniciativa Raíces Racinguistas, también se pronunció en la red social X.

Si bien reconoció que el socio tiene derecho a exigir, cuestionó la naturalización del "clima de enojo y descalificación". Bartalotta puso el foco en los avances de infraestructura, destacando el desarrollo en el Predio Ezeiza y la reorganización de la sede de Villa del Parque.
"No confundamos autocrítica con dinamitar todo. En momentos como este se ve quién empuja y quién busca sacar ventaja", afirmó Bartalotta, denunciando incluso que un exdirigente expulsado se dedicó a insultar durante todo el partido a quienes votaron a la actual gestión.
Desde el sector que responde a la gestión anterior, las declaraciones fueron lapidarias. Roberto Torres, exvocal durante el mandato de Víctor Blanco, cargó duramente contra el actual presidente a través de sus estados de WhatsApp y redes sociales.
Torres, cuya relación con Milito ya era tensa desde que el exdelantero oficiaba como manager, lo acusó de ser el principal responsable del presente futbolístico: “Milito hizo un desastre en el club. Arreglá este quilombo, le desordenaste la vida a todo Racing”, disparó el exdirigente.
Además, lo responsabilizó directamente por haber "desmantelado el plantel", sumando leña al fuego. El clima de debate y tensión en Racing, se produce en un momento de incertidumbre deportiva, donde el equipo de Gustavo Costas lucha por meterse en los Playoffs del Torneo Apertura y avanzar en la Copa Sudamericana.