El Gobierno definió cómo seguirán los aumentos en la tarifa de agua en los próximos meses. A través de una nueva resolución, estableció un esquema con subas mensuales con tope para el servicio que presta AySA.
La medida busca ordenar la actualización de tarifas después de un año en el que los incrementos quedaron por debajo de la inflación y generaron un atraso en los ingresos de la empresa.
El nuevo esquema fija un límite a los aumentos mensuales:
Esto significa que las facturas seguirán ajustándose todos los meses, pero con un ritmo más previsible.
Según el regulador, el objetivo es reducir el atraso tarifario sin aplicar aumentos bruscos de una sola vez.
Durante 2025, el Gobierno había limitado las subas al 1% mensual, lo que generó un desfasaje frente a los costos del servicio.
Desde la empresa señalaron que ese esquema provocó:
La nueva resolución introduce una suba gradual, para evitar un impacto fuerte en el bolsillo:
Además, Ente Regulador de Agua y Saneamiento exigirá informes económicos a la concesionaria para seguir la evolución del esquema.
El Gobierno confirmó que continuará vigente la tarifa social, destinada a los usuarios más vulnerables.

Este beneficio busca amortiguar el impacto de las subas en los sectores con menores ingresos.