La confianza en la administración del presidente Javier Milei registró en abril de 2026 su caída más aguda desde el inicio del mandato. El Índice de Confianza en el Gobierno (ICG), que elabora la Escuela de Gobierno de la Universidad Torcuato Di Tella, retrocedió un 12,1% respecto al mes anterior. Con este resultado, el indicador se ubicó en 2,02 puntos, en una escala que va de 0 a 5. La cifra representa el segundo valor más bajo de toda la presidencia libertaria, apenas por encima del piso de 1,92 puntos alcanzado en septiembre de 2025.
El informe técnico, basado en encuestas de Poliarquía Consultores, permite identificar con precisión los grupos demográficos donde la credibilidad oficial sufrió el mayor impacto este mes.

Los sectores que más retiraron su apoyo al Gobierno nacional en abril fueron los hombres, con un retroceso de confianza del 16,9%, las personas de entre 30 y 49 años, cuya aprobación cayó un 16,7%, y aquellos ciudadanos que poseen nivel educativo secundario completo, segmento que lideró la decepción con un desplome del 19,0%.
En contraste, el segmento de jóvenes de entre 18 y 29 años exhibió un comportamiento atípico. Este grupo mejoró su confianza un 2,3% en abril, consolidándose como el principal sostén demográfico de la gestión.
La medición se construye sobre cinco ejes de desempeño. En abril, los cinco componentes registraron sus valores más bajos en lo que va de 2026. El ítem que mide la Eficiencia en la administración del gasto público sufrió la contracción más violenta, con una caída del 21,4%. Detrás se ubicaron la Evaluación general del gobierno (-17,2%) y la Preocupación por el interés general (-13,9%).

A pesar del deterioro general, la Honestidad de los funcionarios se mantiene como el subíndice con el valor más alto (2,50 puntos), aunque también retrocedió un 8,4% respecto a marzo. Los datos sugieren que la sociedad percibe una brecha creciente entre la integridad moral de los funcionarios y su capacidad técnica para resolver problemas.
La caída de abril no representa un hecho aislado. El Gobierno encadena cinco meses consecutivos de retrocesos en la confianza pública. La tendencia negativa comenzó en diciembre de 2025 (-0,1%) y se aceleró durante el primer cuatrimestre de 2026: enero (-2,8%), febrero (-0,6%), marzo (-3,5%) y el actual desplome de abril (-12,1%).
En términos interanuales, el índice disminuyó un 13,2% respecto a abril de 2025. La contracción acumulada desde el cierre del año pasado alcanza el 17,9%. Estos números borran el repunte que la gestión había mostrado tras las elecciones legislativas de medio término.
Al analizar el promedio acumulado de la gestión, Javier Milei registra 2,42 puntos. Al comparar este desempeño con el mismo tramo de mandatos anteriores, la gestión actual se posiciona en un punto intermedio.

El nivel actual supera en un 40,9% al observado durante el gobierno de Alberto Fernández (abril de 2022), cuando el índice marcaba 1,44 puntos. Sin embargo, la confianza en Milei se sitúa por debajo de la que tenía Mauricio Macri en abril de 2018, momento en que el ICG alcanzaba los 2,07 puntos.
El plano geográfico muestra un deterioro generalizado en todo el territorio nacional. El valor más alto de confianza persiste en el interior del país, con 2,22 puntos, a pesar de caer un 11,9% este mes.

La situación es distinta en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), la confianza se ubicó en 1,87 puntos (-11,8%). El registro más bajo de todo el relevamiento pertenece al Gran Buenos Aires (GBA), donde el índice marcó apenas 1,67 puntos tras un descenso del 13,0%.
La caída de la confianza política coincide con un enfriamiento de las expectativas económicas. El Índice de Confianza del Consumidor (ICC), elaborado por el Centro de Investigación en Finanzas de la misma universidad, también retrocedió un 5,68% en abril.

Esta percepción se apoya en datos de consultoras privadas que señalan que el 86,6% de los ciudadanos siente que su salario pierde contra la inflación. Según la consultora Zentrix, el 60,4% de los encuestados afirma que sus ingresos le alcanzan solo hasta el día 20 del mes, lo que obliga a ocho de cada diez familias a recortar consumos básicos de alimentos y salud.
El Índice de Confianza en el Gobierno (ICG) funciona como un termómetro de la relación entre el poder y la ciudadanía. Se confecciona mensualmente desde noviembre de 2001, atravesando todas las crisis institucionales del país.
La escala oscila entre 0 y 5 puntos. Un valor cercano a 0 indica desconfianza total, mientras que uno cercano a 5 reflejaría un apoyo absoluto. El informe actual de abril de 2026 se basó en una muestra de 1.000 casos distribuidos en 39 localidades de todo el país, con un margen de error de ±0,06 puntos.
TM