En su discurso durante la cena anual de la Fundación Libertad, el presidente Javier Milei desplegó una serie de gráficos para respaldar su diagnóstico sobre la economía argentina e, indirectamente, hubo dardos hacia la presidencia de Mauricio Macri.
Los tres ejes elegidos —déficit fiscal, cuenta corriente y actividad económica— reflejaban los magros resultados de Cambiemos entre 2015 y 2019, al tiempo que buscó mostrar una reversión bajo su administración.
El primer gráfico presentado por Milei reflejó el comportamiento fiscal, donde se observaba un déficit persistente durante la gestión de Cambiemos, con una mejora recién en el último año, ya con el FMI auditando severamente las cuentas públicas.
Según su exposición, el rojo de las cuentas públicas no solo persistió, sino que fue financiado principalmente con endeudamiento.
En contraste, el Presidente defendió el ajuste aplicado desde su llegada al poder: “Nosotros no solo que hicimos el ajuste de casi cinco puntos del PBI. Pusimos en orden las cuentas del sector público gracias a la enorme tarea de Toto Caputo”.
Lo paradójico es que fue el propio Caputo el encargado en 2016 y 2017 de tapar el déficit vía endeudamiento privado.
Por otro lado, Milei remarcó el cambio de enfoque respecto de administraciones anteriores: “Pasamos de tener un acumulado de 20 puntos de déficit en la gestión anterior a pasar a tener equilibrio”.
Milei también apuntó contra el uso de la deuda como herramienta de financiamiento: “Para nosotros tomar deuda no es una opción porque es inmoral, es pasarle la cuenta de la fiesta presente a nuestros hijos”.

Otro gráfico se centró en el déficit de cuenta corriente, que —según señaló— alcanzó niveles significativos hasta comienzos de 2018. En su lectura, ese desequilibrio externo se corrigió abruptamente como consecuencia de la crisis cambiaria y la devaluación.
“Muchas veces quieren comparar a lo que pasa en la economía argentina con lo que pasó en el 2017. Aquella economía tenía un déficit fiscal de 6 puntos del PBI y un déficit de cuenta corriente de 7 puntos del PBI”, sostuvo, en otro dardo a la inconsistencia del plan de Cambiemos.
En contraposición, aseguró que el escenario actual muestra mayor solidez: “Esta economía tiene equilibrio fiscal y tiene la cuenta corriente prácticamente empatada”.
Además, planteó una interpretación conceptual del indicador: “La cuenta corriente tiene que ver con el déficit entre ahorro e inversión. Si ustedes corrieron al sector público del medio, liberan recursos para el sector privado”.

El tercer gráfico exhibido durante la presentación abordó la evolución de la actividad económica. Allí, Milei marcó caídas en los niveles de actividad durante los años finales del gobierno de Macri, especialmente en 2018 y 2019 a partir de la crisis cambiaria y la aceleración inflacionaria.
Frente a ese panorama, el Presidente defendió los resultados de su programa económico: “El PBI está 8% arriba. Está en el máximo de la serie. La economía crece”.
También respondió a las críticas sobre el impacto del ajuste: “Eso que decían que nos íbamos a hundir en una gran depresión es falso”.
En ese sentido, agregó: “Si toman desde el piso que se tocó en abril de 2024, la economía ha crecido 11%… cuando dije ‘lo peor ya pasó’, efectivamente lo peor ya pasó”.

Los gráficos que mostró Milei no dejaron bien parado a Macri, que también participó de la cena de la Fundación Libertad. La relación, evidentemente, no está en su mejor momento.
Otro que no quedó bien parado fue Nicolás Dujovne, ministro de Economía de Macri entre 2017 y 2019, que en líneas generales ha mostrado públicamente un apoyo a la gestión de Milei.