La llegada de las bajas temperaturas empezó a tensionar el abastecimiento de gas.
Este martes, distribuidoras del AMBA restringieron por al menos 24 horas la venta de GNC en estaciones de servicio con contratos interrumpibles, con el objetivo de garantizar el suministro a usuarios prioritarios como hogares, hospitales y escuelas.
La medida fue aplicada por empresas como Metrogas, Naturgy y Camuzzi Gas.
El impacto no es generalizado y depende del tipo de contrato:
En CABA, la mayoría de las estaciones tiene contratos firmes, por lo que el efecto es más limitado. En otras zonas del AMBA, en cambio, puede haber faltantes de GNC.
El principal problema es el aumento abrupto del consumo. Según el Ente Nacional Regulador del Gas:
Aunque todavía lejos del pico invernal (que puede llegar a 100 millones de m³ diarios), el sistema ya empezó a mostrar señales de presión.
A la suba del consumo se suma un problema del lado de la oferta: todavía no llegaron los barcos de GNL que refuerzan el sistema en invierno.
Si bien la producción local creció con Vaca Muerta, la infraestructura no alcanza para cubrir los picos de demanda. Por eso, el país sigue dependiendo de importaciones en los meses más fríos.
Para este año se esperan unos 20 buques, menos que en 2025 y 2024.
En este contexto, el Gobierno resolvió que Energía Argentina S.A. continúe a cargo de la importación de gas, dejando en pausa la idea de trasladar esa operatoria al sector privado.
La decisión, impulsada desde el área que conduce Luis Caputo, busca evitar que el mayor costo del gas importado se traslade directamente a tarifas en un momento sensible para la inflación.

El recorte al GNC funciona como un anticipo de lo que suele ocurrir en invierno: cuando la demanda se dispara, el sistema prioriza hogares y recorta a usuarios interrumpibles.
Con el frío recién empezando, el dato no es menor: el sistema energético ya entró en tensión antes del invierno pleno.