29/04/2026 - Edición Nº1177

Política

Fuerte discusión legislativa

Senado debate la reforma de Salud Mental: internaciones involuntarias y adicciones

28/04/2026 | El Senado comienza a tratar un proyecto impulsado por el Gobierno que habilita internaciones no voluntarias y reconoce las adicciones como enfermedad.



El Senado abrirá este miércoles el debate por la reforma de la ley de Salud Mental, un proyecto que promete generar una fuerte controversia tanto en el ámbito político como en el sanitario. La iniciativa, impulsada por el Gobierno nacional, introduce cambios sustanciales en el abordaje de los pacientes y redefine criterios clave de intervención.

El tratamiento se llevará a cabo en un plenario conjunto de las comisiones de Salud y de Legislación General, donde comenzarán a analizarse los puntos más sensibles de la propuesta.

Internaciones no voluntarias: el eje de la discusión

Uno de los aspectos centrales del proyecto es la posibilidad de habilitar internaciones sin el consentimiento del paciente, algo que actualmente está restringido por la legislación vigente.

La reforma plantea reemplazar el criterio de “riesgo cierto e inminente” por el de “riesgo grave para la vida o la integridad física”, lo que amplía las situaciones en las que se podría aplicar una internación involuntaria.

De todos modos, el texto establece que esta medida seguirá siendo excepcional y solo podrá utilizarse cuando represente un beneficio terapéutico superior a otras alternativas disponibles.

Además, se fija que toda internación deberá ser comunicada a la Justicia en un plazo de 24 horas, con el envío de la documentación correspondiente dentro de las 48 horas.

Las adicciones, incorporadas como enfermedad

Otro cambio relevante es la inclusión formal de las adicciones dentro del campo de la salud mental. El proyecto propone que el consumo problemático de sustancias, tanto legales como ilegales, sea abordado como parte integral de las políticas sanitarias.

Esto implica reconocer que las adicciones requieren tratamientos específicos, adaptados a cada caso y etapa del consumo, bajo un enfoque que contemple la complejidad de cada persona.

La iniciativa también habilita el desarrollo de dispositivos de atención, tanto ambulatorios como de internación, para dar respuesta a esta problemática creciente.

Más peso para el rol médico

El proyecto otorga un papel central a la evaluación médica, especialmente a los psiquiatras, en la toma de decisiones sobre diagnósticos, tratamientos e internaciones.

Si bien se mantiene el enfoque interdisciplinario, se establece como requisito la participación obligatoria de un médico psiquiatra en los equipos de atención, lo que representa un cambio respecto al esquema actual.

Este punto genera debate entre especialistas, ya que algunos consideran que fortalece la capacidad de intervención clínica, mientras que otros advierten sobre un posible retroceso en el enfoque integral de la salud mental.

Apoyos, rechazos y un escenario abierto

La iniciativa cuenta con el respaldo de sectores que reclaman herramientas más efectivas para abordar casos de adicciones y situaciones críticas. Entre ellos, familiares de pacientes que sostienen que la ley vigente resulta insuficiente.

Sin embargo, el proyecto es cuestionado por sectores del kirchnerismo y organizaciones de derechos humanos, que advierten sobre posibles vulneraciones a las garantías individuales y riesgos de abusos en las internaciones.

Con posiciones enfrentadas y un debate que recién comienza, la reforma de la ley de Salud Mental se perfila como uno de los temas más sensibles de la agenda legislativa.

El tratamiento en el Senado marcará el pulso de una discusión que no solo es jurídica, sino también social y sanitaria, y que podría redefinir el abordaje de la salud mental en la Argentina.

ND