El Masters 1000 de Madrid dejó una noticia resonante para el tenis argentino: Tomás Etcheverry se convirtió en el nuevo número uno del país en el ranking ATP, desplazando a Francisco Cerúndolo. El platense alcanzará el puesto 26°, mientras que el porteño caerá al 27°, marcando un cambio de liderazgo en la elite nacional.
Etcheverry, de 26 años, atraviesa un momento de madurez deportiva. Su consagración en el Río Open a comienzos de temporada fue el punto de inflexión que necesitaba. Ese título, el primero de su carrera, le dio confianza y lo impulsó a encadenar una serie de victorias que lo colocan como el argentino más regular del circuito. De hecho, es el jugador con más triunfos sobre polvo de ladrillo en 2026, con 15 partidos ganados en la superficie.
En Madrid, Etcheverry avanzó hasta los octavos de final, mostrando temple y consistencia. Superó al joven croata Dino Prizmic en un duelo exigente y luego cayó frente al francés Arthur Fils, uno de los talentos emergentes del circuito. Aunque no pudo seguir adelante, los puntos sumados le permitieron escalar a su mejor ubicación histórica en el ranking: el puesto 26°.
La contracara fue Cerúndolo, quien defendía las semifinales alcanzadas en la edición anterior. El porteño se despidió en su debut ante el belga Alexander Blockx, en un partido donde desperdició cuatro set points en el primer parcial y terminó cayendo en dos sets. Esa derrota lo hará descender al puesto 27°, perdiendo el liderazgo nacional que mantenía desde hacía más de un año.
El cambio de mando refleja la regularidad de Etcheverry en comparación con la inconsistencia de Cerúndolo durante 2026, sobre todo en los torneos donde defendía importantes puntos del año anterior. Mientras el platense acumula 20 victorias en lo que va de la temporada, el porteño no logró sostener el nivel que lo llevó a ser TOP 20 en 2023 y 2024. La diferencia en resultados terminó inclinando la balanza en favor del jugador nacido en La Plata.
Un factor clave en la evolución de Etcheverry fue el regreso de su histórico entrenador Walter Grinóvero, con quien recuperó confianza y orden táctico. Su servicio más sólido y la capacidad de remontar partidos complicados lo convirtieron en un rival cada vez más respetado. Además, su fortaleza mental le permitió superar momentos de presión en torneos grandes, consolidando su perfil competitivo.


Además, otro punto importante ocurrió en agosto de 2025 cuando Etcheverry se quedó sin entrenador fijo. En ese momento, la Asociación Argentina de Tenis activó un protocolo especial que permitía al capitán de Copa Davis, Javier Frana, acompañar a los jugadores que padecieran esa situación (foto arriba). Bajo ese esquema, Frana trabajó de manera temporal con el platense durante el Masters 1000 de Cincinnati y estuvo disponible para el US Open, brindándole apoyo táctico y contención. Aunque fue un vínculo breve -máximo cuatro semanas-, resultó fundamental para que "Tomy" mantuviera continuidad competitiva hasta reorganizar su equipo técnico.
Con este ascenso, Etcheverry se convierte en el líder del tenis argentino y sudamericano, mientras Cerúndolo buscará revancha en los próximos torneos de la gira europea: Roma y Roland Garros, donde intentará recuperar terreno. El nuevo líder nacional sueña con seguir escalando y acercarse al TOP 20, un objetivo posible si mantiene su nivel actual y juega como lo hizo ante el N° 1 del mundo en la batalla de Shanghai.