04/05/2026 - Edición Nº1182

Internacionales

Energía nuclear

Bangladesh activa Rooppur y entra al mapa global de la energía atómica

30/04/2026 | El proyecto impulsado junto a Rusia inicia una fase decisiva hacia la generación eléctrica y marca un cambio estructural en su matriz energética.



La entrada en marcha de la central nuclear de Rooppur marca un punto de inflexión para Bangladesh. Por primera vez en su historia, el país asiático avanza hacia la producción de electricidad mediante energía atómica, un paso que redefine su desarrollo energético y su posicionamiento internacional.

El proceso que acaba de comenzar no implica todavía la generación plena de electricidad, pero sí representa uno de los hitos más importantes en la vida útil de una planta nuclear: la carga de combustible en el reactor. Este procedimiento da inicio a una serie de pruebas técnicas que culminarán en la llamada reacción nuclear controlada, etapa clave antes de que la central empiece a producir energía para el sistema eléctrico.

Un cambio estructural en la matriz energética

Hasta ahora, Bangladesh ha dependido en gran medida del gas natural y, en menor medida, de combustibles importados como el petróleo y el carbón. Esta dependencia lo expone a la volatilidad de precios internacionales y a problemas de abastecimiento. La incorporación de energía nuclear apunta a resolver parte de ese problema. La central de Rooppur contará con dos reactores de tecnología rusa, con una capacidad total cercana a los 2.400 megavatios, suficiente para abastecer a millones de hogares.

En una primera etapa, la unidad que acaba de iniciar su puesta en marcha comenzará a generar electricidad de forma gradual, con pruebas que irán aumentando la potencia hasta alcanzar su capacidad máxima. Se espera que los primeros aportes al sistema eléctrico lleguen en los próximos meses.

Cooperación estratégica con Rusia

El proyecto fue desarrollado en conjunto con la empresa estatal rusa Rosatom, que no solo diseñó y construyó la planta, sino que también suministra el combustible nuclear y participa en la capacitación del personal local.


Las torres de enfriamiento dominan el paisaje del proyecto energético más ambicioso del país. La planta contará con dos reactores de tecnología rusa de última generación.

Este tipo de acuerdos suele extenderse durante décadas, ya que incluye el mantenimiento, la provisión de insumos y la gestión del combustible utilizado. En ese sentido, la central no solo representa una obra de infraestructura, sino también un vínculo estratégico de largo plazo entre ambos países.

Un proyecto con historia

La idea de dotar a Bangladesh de energía nuclear no es nueva. Los primeros planes para construir una central en Rooppur se remontan a la década de 1960, cuando el país aún formaba parte de Pakistán. Sin embargo, distintos factores políticos y económicos retrasaron su concreción durante décadas.

Recién en el siglo XXI, con el crecimiento sostenido de la demanda energética y la necesidad de diversificar fuentes, el proyecto cobró impulso definitivo. La construcción comenzó formalmente en la década de 2010, en medio de un contexto global en el que varios países retomaban o expandían sus programas nucleares.


Ceremonia de carga de combustible nuclear en la unidad 1. Este paso marca el inicio del proceso técnico que permitirá comenzar a generar electricidad.

Beneficios y cuestionamientos

La energía nuclear ofrece ventajas claras: permite generar grandes volúmenes de electricidad de forma continua y con bajas emisiones de carbono, lo que la posiciona como una alternativa relevante frente al cambio climático.

Sin embargo, también genera debate. Entre las principales preocupaciones aparecen los altos costos de construcción, la gestión de residuos radiactivos y los riesgos asociados a posibles fallas, aunque la tecnología actual incorpora múltiples sistemas de seguridad. En Bangladesh, el proyecto ha sido visto tanto como una oportunidad de desarrollo como un desafío en términos de regulación y control.


El sitio de construcción durante la fase final de obra. Tras más de una década de desarrollo, la central entró en su etapa previa a la operación.

Un nuevo actor en el escenario nuclear

Con la central de Rooppur en funcionamiento, Bangladesh se sumará al grupo de países que utilizan energía nuclear para generar electricidad, un club relativamente reducido a nivel global.

Más allá del impacto interno, el avance también refleja una tendencia más amplia: la energía nuclear vuelve a ganar protagonismo en distintas regiones del mundo, tanto por razones ambientales como geopolíticas. En ese contexto, el paso dado por Bangladesh no es solo un logro técnico. Es, sobre todo, una señal de cómo los países en desarrollo buscan asegurar su futuro energético en un escenario internacional cada vez más complejo.