En medio de la presentación del informe de gestión en el Congreso, el Gobierno volvió a quedar en el centro de la polémica por el manejo del oro del Banco Central.
Ante una consulta puntual de legisladores, la respuesta oficial evitó dar detalles sobre el destino de las reservas y se apoyó en un argumento central: la confidencialidad de las operaciones.
La inquietud giró en torno a una versión que viene circulando desde hace meses: el traslado de parte del oro al exterior.
Entre los puntos planteados se pidió información sobre:
Desde el Banco Central de la República Argentina evitaron dar precisiones sobre esos puntos sensibles y se limitaron a defender el criterio general de administración de reservas.
El organismo sostuvo que gestiona sus activos bajo tres ejes:
Y remarcó que la protección del capital prevalece sobre cualquier otra consideración.
El dato concreto que sí aportó fue la evolución del valor del oro:

El punto más relevante de la respuesta fue la negativa a revelar información específica.
El Banco Central sostuvo que:
En otras palabras, el Gobierno no confirmó ni desmintió detalles sobre ubicación, contratos o custodios del oro.
El tema no es nuevo. Meses atrás, el titular de Asociación Bancaria, Sergio Palazzo, había denunciado el traslado de reservas al exterior y cuestionado la falta de información oficial.
Desde el Gobierno, en ese momento, también habían evitado dar precisiones y apelaron al mismo argumento de confidencialidad.