El futuro de Paulo Dybala podría convertirse en uno de los grandes temas del mercado de pases argentino durante 2026. La chance de que el delantero cordobés se sume a Boca Juniors después del Mundial se mantiene abierta, ya que el 30 de junio finalizará su vínculo con la Roma.
Pese a que todavía no hay ninguna comunicación oficial, el entorno del jugador habría mantenido contactos preliminares con la dirigencia encabezada por Juan Román Riquelme. En esos diálogos se menciona la posibilidad de un contrato con un salario inferior al que percibe en Italia, pero con el atractivo de regresar al fútbol argentino tras 14 años en Europa.
A ello se suma el rol de Leandro Paredes. El mediocampista, referente de Boca y amigo cercano de Dybala, junto con su esposa Camila Galante, estaría alentando al cordobés y a su pareja Oriana Sabatini sobre la posibilidad de jugar en la Bombonera, lo que reforzaría el vínculo emocional con el club.
De hecho, en una entrevista reciente con el conductor Joaquín "Pollo" Alvarez en su canal de YouTube, Paulo dejó frases que encendieron la expectativa: “Estaría bueno. Nunca se sabe”, dijo al ser consultado sobre la chance de jugar en Boca. Aunque aclaró que hoy su compromiso es con el conjunto de la capital italiana, sus palabras fueron interpretadas como una puerta abierta.
Incluso relató que en su grupo de amigos -entre ellos Paredes- circulan bromas y fotos con la camiseta azul y oro, lo que reforzaría las especulaciones sobre su llegada a Buenos Aires. “Leo no colabora. Los mensajes de Lea, de Cami (Galante), porque tiene mucha relación con Oriana, siempre hablamos con ellos”.
🔥💣 “ESTARÍA BUENO. NUNCA SE SABE” - Dybala habló del interés de Boca y de la fuerte insistencia de sus amigos: Leandro Paredes y Camila Galante pic.twitter.com/khrR3zmlES
— PaseClave (@paseclave__) April 27, 2026
Más allá de la chance de Boca, el nombre de Paulo Dybala también aparece en la órbita de clubes europeos y sudamericanos. El Milan evalúa la posibilidad de incorporarlo como alternativa ofensiva, mientras que el Galatasaray lo tiene en carpeta para reforzar su ataque de cara a la próxima temporada. Incluso la Juventus, donde la Joya dejó una huella importante, analiza un regreso si las condiciones económicas resultan favorables.
En paralelo, desde Brasil surge el interés del Flamengo, con la idea de sumar a Dybala como figura internacional para potenciar su plantel y su imagen global. Estas opciones refuerzan la idea de que el cordobés tiene múltiples caminos abiertos en su futuro inmediato, con propuestas que abarcan tanto Europa como Sudamérica.
En principio, la Roma no tendría intenciones de renovar su contrato, lo que habilitaría al delantero a negociar libremente su futuro. Sin embargo, el DT Gian Piero Gasperini aseguró: “No es que en los próximos partidos vaya a resolverse su futuro, sino el futuro de Roma. Contar con él nos aporta mucho. Es difícil hablar del futuro ahora mismo. Cinco partidos son muchos y quiero centrarme en ellos”.
En ese escenario de incertidumbre, el Xeneize aparece como uno de los destinos más firmes (siempre y cuando continúe la buena racha de Claudio Úbeda), dentro de un proyecto deportivo que buscaría reforzarse para la Copa Libertadores y el torneo local.

El regreso de Dybala al país significaría un fuerte impacto simbólico: volvería al fútbol argentino después de su paso por Instituto de Córdoba, donde debutó en la B Nacional antes de emigrar al Palermo en 2012. Para Boca, sería un golpe de jerarquía comparable a la llegada de figuras históricas.
En definitiva, la posibilidad de que Paulo Dybala vista la camiseta azul y oro tras el Mundial 2026 se mantendría en el terreno de la especulación. Con frases del propio jugador que dejan abierta la puerta y con el deseo latente de regresar al país, la expectativa seguirá creciendo día a día en el mundo Boca, aunque todavía sin confirmaciones oficiales.