En medio de los reclamos por la reforma laboral y la situación de los jubilados, el diputado nacional y dirigente bancario Sergio Palazzo utilizó un recurso retórico inédito en el parlamento argentino: calificó a los legisladores oficialistas como "therians", un fenómeno viral que sorprendió a la bancada de La Libertad Avanza (LLA).
El episodio ocurrió cuando Palazzo, molesto por las interrupciones mientras argumentaba contra el desfinanciamiento de la seguridad social, pidió la intervención del presidente de la Cámara, Martín Menem. Con un tono cargado de ironía, el legislador de Unión por la Patria disparó: "Presidente, por favor, pídale a los therians que hagan silencio; esos que se autoperciben leones pero son diputados y tienen que respetar el debate".
PALAZZO: “LE PUEDE DECIR A LOS THERIANS QUE SE AUTOPERCIBEN LEONES QUE SE CALLEN UN POQUITO"
— Clarín (@clarincom) April 29, 2026
El diputado reaccionó a las interrupciones que sufrió y trajo a colación el fenómeno viral. Hubo aplausos y risas desde la oposición por la humorada, no sin algo de ironía y maldad.… pic.twitter.com/RwlwXUjZqv
El diputado Sergio Palazzo utilizó el concepto de "therians" para ridiculizar la simbología de La Libertad Avanza, sugiriendo que los legisladores oficialistas confunden su rol institucional con una autopercepción animal de "leones", lo que generó un desconcierto generalizado en un recinto ya tensionado por las denuncias contra el jefe de Gabinete, Manuel Adorni.
La reacción inicial del oficialismo fue de silencio, producto del desconocimiento técnico del término, seguido por abucheos cuando la referencia a la "autopercepción" se volvió evidente. Palazzo aprovechó la estética del "león" que Javier Milei y sus seguidores han adoptado como emblema de poder para rebajarlos a una categoría de nicho digital, devolviendo de forma satírica las críticas que el propio Gobierno suele lanzar contra las políticas de identidad.
La chicana de Palazzo no fue casual. Al hablar de "autopercibirse leones", el dirigente gremial tocó una fibra sensible de la agenda libertaria, que históricamente ha cuestionado el concepto de autopercepción en el marco de la identidad de género. Al aplicar esa misma lógica a la simbología política de LLA, Palazzo logró transformar un eslogan de campaña en una conducta que calificó de "anormal" para un representante del pueblo.
El término impactó porque despojó al bloque oficialista de su narrativa de "fuerza" y los ubicó en el terreno de lo lúdico o lo fantasioso. La irrupción de este lenguaje de la "Generación Z" en boca de un sindicalista de la vieja guardia descolocó la estrategia de defensa del oficialismo, que no supo reaccionar de inmediato ante la comparación animal.
La jornada había comenzado con una defensa férrea de Manuel Adorni sobre su patrimonio y los 11 puntos de la "herencia pesada". Sin embargo, a medida que avanzaban las horas y las interpelaciones de figuras como Myriam Bregman o Rodolfo Tailhade, la sesión se fue deslizando hacia un enfrentamiento de símbolos. Palazzo, que ya venía cuestionando el uso de los fondos de ANSES y la "crueldad" del ajuste en los medicamentos de PAMI, decidió cerrar su intervención con el dardo de los "therians" para marcar lo que él considera una desconexión total con la realidad legislativa.

Este cruce se sumó a una lista de momentos de alta tensión, como cuando el diputado Pablo Juliano le entregó un ejemplar de la Constitución a Adorni o cuando el jefe de Gabinete insistió en que su patrimonio era transparente a pesar de las deudas de USD 335.000 que investiga la Justicia. La palabra "therian" terminó siendo la síntesis bizarra de una jornada donde el debate de fondo quedó, por momentos, sepultado por el choque de relatos personales.

El uso de este término en el debate parlamentario expuso la brecha cultural entre la dirigencia tradicional y la nueva comunicación digital del oficialismo. Al llamar "therians" a los diputados de La Libertad Avanza, el sindicalista bancario desplazó la discusión desde la legislación laboral hacia la validez de los símbolos partidarios. Esta comparación buscó ridiculizar la épica del Gobierno, sugiriendo que el comportamiento del bloque oficialista responde más a una fantasía de identidad animal que a la responsabilidad técnica que demandan sus bancas.
TM