La sesión informativa del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, ante la Cámara de Diputados este miércoles, no fue un trámite parlamentario más. Fue una puesta en escena diseñada para resistir el embate opositor por las denuncias de enriquecimiento ilícito. A través de este recorrido visual por los momentos clave de la jornada, se puede reconstruir cómo el oficialismo transformó el recinto en un búnker político bajo la atenta mirada de Javier y Karina Milei.
🎬 MILEI Y SU GABINETE
— Enterate Play (@EnteratePlay) April 29, 2026
🎶 La escena de Javier Milei y su equipo musicalizada con la icónica canción de Rocky empezó a circular y no tardó en viralizarse.#adorni pic.twitter.com/Z2gWrcDhgp
La jornada comenzó con una estética de película. A las 10:13, Manuel Adorni ingresó al recinto mientras desde los palcos oficiales se difundía un video con la música de Rocky. Fue el primer gesto de "blindaje". En ese instante, el presidente Javier Milei, eufórico, le gritó desde su ubicación: “¡Vamos, Manuel!”, marcando que el Gobierno no iba a dejar solo a su funcionario más cuestionado en su hora más difícil.

La jornada de Manuel Adorni en el Congreso estuvo marcada por un despliegue de apoyo sin precedentes, donde el oficialismo utilizó desde música de cine hasta la presencia física de todo el gabinete en los palcos para contrarrestar las acusaciones de corrupción, terminando en un duelo de siete horas que incluyó la entrega de la Constitución Nacional por parte de la oposición y el rechazo tajante a renunciar al cargo.

Una de las postales más inusuales del día fue la asistencia perfecta de los ministros. En un palco ocupado por figuras como Luis Caputo, Diego Santilli, Federico Sturzenegger y Santiago Caputo, el oficialismo envió un mensaje de unidad granítica. Adorni los saludó desde el estrado y compartió la foto en sus redes con un epígrafe provocador: “El mejor gabinete de la historia de la humanidad. Fin”.

En medio de la lectura del informe, una "perlita" captada por las cámaras mostró el rol de Karina Milei como protectora del Presidente. La secretaria general le convidó un caramelo a Javier Milei para suavizar la garganta tras sus cruces a los gritos con la izquierda. El mandatario peló el dulce y apoyó el papel en la baranda, hasta que su hermana le indicó discretamente que se lo entregara para guardarlo.

Adorni tomó el micrófono a las 10:30 con un discurso defensivo y cargado de chicanas hacia la gestión anterior. “Este gobierno y este presidente solo se deben a la gente común”, afirmó, antes de disparar contra el kirchnerismo: “No fundaron las bases de un país, simplemente lo fundieron”. La imagen del funcionario solo frente al atril contrastaba con la muchedumbre que lo vitoreaba desde las alturas.

Desde las bancas de Unión por la Patria, la recepción fue gélida. Diputadas como Natalia Zaracho exhibieron carteles denunciando que mientras la gente se endeuda para cargar la tarjeta SUBE, el funcionario viaja en aviones privados. “Tienen la cara de piedra. Vienen al Congreso a dibujar números y a vender humo”, escribió Zaracho en sus redes, reflejando el clima de protesta que se vivía en el llano del recinto.

El momento de mayor tensión visual se produjo cuando el diputado Pablo Juliano se paró frente a Adorni. Juliano le recordó sus orígenes en La Plata y cómo ambos sacaban sus trajes en cuotas en el mismo comercio. “Usted hoy encarna una nueva defraudación. ¿Qué está esperando para renunciar?”, le preguntó, antes de que Martín Menem le cortara el micrófono por tutear al funcionario.

La diputada Myriam Bregman le puso humor ácido a la jornada al preguntarle a Adorni si sabía cómo le decía la gente en la calle. “Le dicen aloe vera, porque cada día le descubren más propiedades”, lanzó Bregman, generando risas en la oposición y gestos de incomodidad en el estrado del jefe de Gabinete, quien evitó mirar a la legisladora durante ese tramo.

Rodolfo Tailhade fue quien bajó la discusión al detalle patrimonial más crudo. Se presentó como un "especialista en cazar corruptos" y leyó la lista de vacaciones que Adorni habría pagado en efectivo. El jefe de Gabinete escuchó con gesto adusto la comparación de los ingresos de su esposa con los de un repartidor de Rappi, antes de acusar al diputado de espiar a su familia.

Al caer la tarde, la imagen de Adorni ya no era la de la euforia inicial. Tras siete horas de interpelación, el funcionario se mostró visiblemente cansado pero mantuvo la firmeza: “Respecto a si voy a presentar la renuncia, quiero dejarles en claro a todos que no. Estoy acá dando la cara”. Fue el cierre de una defensa técnica que se apoyó más en el carácter "reservado" de sus bienes que en detalles públicos.

La sesión terminó con un gesto de victoria política para el oficialismo. Apenas el jefe de Gabinete hizo el cierre, los diputados nacionales de La Libertad Avanza comenzó a cantar "¡Adorni! ¡Adorni! ¡Adorni!" mientras el funcionario sonreía. Después hubo una foto de toda la bancada.
TM