Tras más de dos décadas de misterio, la identidad detrás del icónico personaje de la asistente de Miranda Priestly salió finalmente a la luz. Leslie Fremar, hoy una reconocida estilista de celebridades, reveló recientemente en el podcast The Run-Through de Vogue que ella fue la inspiración directa para el papel interpretado por Emily Blunt. Fremar trabajó codo a codo con Lauren Weisberger, la autora de la novela original, durante el tiempo en que ambas formaban parte del equipo de Anna Wintour en la vida real.
La conexión entre la realidad y la ficción es tan estrecha que incluso uno de los diálogos más emblemáticos de la película nació de las palabras de Fremar. La estilista admitió que solía presionar a Weisberger debido a su aparente falta de entusiasmo por el prestigioso puesto. Al respecto, Fremar confesó: "Definitivamente le dije que un millón de chicas matarían por el trabajo", una frase que se convirtió en el mantra de la competitividad y el sacrificio dentro de la historia original.

El descubrimiento del libro fue un momento de tensión pura para la verdadera "Emily". Fremar recordó cómo fue citada a la oficina de Wintour tras la publicación de la obra. Según su relato, la editora de moda le preguntó directamente quién era Weisberger para luego sentenciar con ironía: "Bueno, escribió un libro sobre nosotras, y sos peor que yo".
Fremar también reflexionó sobre la dinámica de trabajo que mantuvo con la autora, admitiendo que probablemente no fue la compañera más amable debido a la presión constante. Según su visión, mientras ella se esforzaba al máximo y sentía que debía cubrir las fallas de su colega, Weisberger probablemente estaba más enfocada en recopilar material para su futura novela que en sus responsabilidades diarias. Esta falta de sintonía provocó que, tras la salida de la escritora de la revista, ambas perdieran el contacto de forma definitiva.
A pesar de la trascendencia cultural de su alter ego en la pantalla, el encuentro entre la inspiradora y la actriz que le dio vida no fue tan cinematográfico como se esperaba. Fremar compartió que, al conocer a Emily Blunt, intentó revelarle que el personaje se basaba en ella, pero la reacción de la intérprete fue de total indiferencia. Lo que para la estilista era una revelación de gran peso, para Blunt fue simplemente un dato curioso sin importancia.