En medio de la tensión por los costos del sistema y las advertencias empresarias sobre posibles recortes en la frecuencia, el Gobierno nacional mantuvo una nueva reunión con las cámaras del transporte automotor de pasajeros del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).
Se trató del tercer encuentro en lo que va del mes, con el foco puesto en la reestructuración del esquema de subsidios, tarifas y prestación del servicio. Participaron empresas que brindan el servicio bajo jurisdicción nacional. Es decir, que circulan entre CABA y PBA.
Según informó la Secretaría de Transporte, las partes acordaron profundizar el análisis técnico del sistema, en un contexto donde persisten diferencias sobre el nivel de compensaciones estatales y el impacto de los aumentos tarifarios en los usuarios.
La reunión fue encabezada por autoridades de la Secretaría de Transporte y de la Secretaría de Coordinación de Infraestructura del Ministerio de Economía, junto a representantes de las principales cámaras empresarias del sector.
Durante el encuentro, que se extendió por alrededor de una hora y media, se definieron lineamientos para avanzar en el ordenamiento del sistema tanto en el corto como en el mediano plazo.
Desde el Gobierno remarcaron la continuidad del diálogo con el sector privado y señalaron la necesidad de “aportar mayor previsibilidad, transparencia y eficiencia” en el funcionamiento del sistema de transporte.
Uno de los puntos centrales de la reunión fue la revisión de las variables que componen el esquema actual, en particular el cuadro tarifario y los mecanismos de compensación estatal.
En este marco, se resolvió avanzar en instancias de trabajo técnico conjunto entre las empresas y los equipos de la Secretaría de Transporte, con el objetivo de analizar en detalle los costos del sistema y definir un nivel de subsidios considerado adecuado.
Este proceso podría derivar, eventualmente, en ajustes adicionales en las tarifas, aunque por el momento no se precisaron montos ni plazos concretos.
La intención oficial es “ordenar criterios y robustecer el sistema”, en un escenario donde el equilibrio entre subsidios, tarifas y calidad del servicio sigue siendo uno de los principales desafíos.

El encuentro se dio en paralelo a las advertencias de las cámaras empresarias, que vienen señalando que el sistema opera actualmente por debajo de su capacidad habitual.
Según el sector, el servicio ya funciona al 85% y podría reducirse aún más si no se resuelven las diferencias sobre el financiamiento. Incluso, advirtieron que la frecuencia podría caer hasta un 50% en los próximos días si no hay definiciones.
Las empresas también sostienen que existe una deuda acumulada por compensaciones que supera los $128.000 millones, lo que agrava la situación operativa.

El escenario de negociación coincide con nuevos incrementos tarifarios. Desde mayo, el boleto de colectivo volvió a subir tanto en la Ciudad de Buenos Aires como en la provincia, en línea con la fórmula de actualización mensual que combina inflación más un adicional.
Estos ajustes buscan reducir el atraso tarifario, aunque también generan presión sobre los usuarios en un contexto de alta inflación.
Al mismo tiempo, el incremento de tarifas no logra, por sí solo, compensar los costos operativos del sistema, lo que mantiene abierta la discusión sobre el nivel de subsidios necesario para sostener el servicio.
Desde la Secretaría de Transporte señalaron que el objetivo es avanzar hacia un esquema “más ordenado, eficiente y sostenible”, que combine mejoras en la calidad del servicio con una administración más transparente de los recursos.
Entre las medidas en análisis se encuentran la incorporación de herramientas de control, la promoción de buenas prácticas empresarias y la modernización de procesos administrativos.
Además, se busca implementar mecanismos que reconozcan a las empresas que cumplan con estándares adecuados de prestación.
Como resultado del encuentro, las partes acordaron mantener el ámbito de diálogo y avanzar con nuevas reuniones durante el mes de mayo, con la participación de todas las cámaras del sector.
En paralelo, se desarrollarán mesas técnicas específicas para profundizar el análisis de costos, subsidios y tarifas, un paso clave para definir eventuales cambios en el sistema.