La crisis económica y la caída del poder adquisitivo generaron un fenómeno de "sueldos licuados" en Santa Fe que la administración de Maximiliano Pullaro decidió atacar. Este jueves, el escenario político y social de la provincia quedó marcado por el lanzamiento de una experiencia inédita en el país: el Estado interviniendo directamente en el sistema de créditos privados para rescatar a miles de trabajadores que, tras los descuentos automáticos en sus recibos de sueldo, apenas logran ver una fracción de su haber mensual.
La iniciativa no solo busca un alivio financiero inmediato, sino que se posiciona como una respuesta política diferenciada del modelo nacional, priorizando la "empatía" frente al estancamiento de la economía.
El corazón técnico del plan, presentado formalmente ayer por el ministro de Economía Pablo Olivares y la vocera Virginia Coudannes, consiste en un reordenamiento drástico de los recibos de haberes. Actualmente, el sistema permite que entidades financieras y mutuales retengan hasta el 50% del salario bruto mediante los llamados "códigos de descuento". El nuevo decreto fija un techo máximo del 25% para estas deducciones, garantizando que el trabajador perciba al menos el 75% de su sueldo neto.

Para aquellos empleados públicos que hoy superan ese límite, la provincia activará un mecanismo de rescate. "Si las entidades no aceptan adecuar los créditos al nuevo límite, la provincia podrá restringirles el acceso a nuevos clientes", advirtieron desde la Casa Gris. En casos extremos, el Estado ofrecerá asistencia financiera a tasa cero para cubrir la diferencia hasta que las cuotas se licúen o renegocien por debajo del nuevo tope. El ministro Olivares fue contundente: “Como no somos un gobierno indiferente nos abocamos a brindar una solución. No nos nace desentendernos”.
La implementación de este plan abre una pulseada directa con el sector financiero y mutualista. Datos oficiales revelan que el 33% de los empleados estatales tiene descuentos por créditos y que 12.000 trabajadores están en situación crítica. Entre los acreedores más importantes aparece Red Mutual, manejada por el financista Walter Grenón, quien concentra una gran parte de la cartera crediticia del personal público santafesino.

El gobierno provincial detectó que el endeudamiento endémico fue el motor del malestar en las protestas de policías y docentes de principios de año. "Muchos trabajadores decían que ganaban 800 mil pesos cuando en realidad el sueldo superaba el millón, pero tenían una parte retenida por código de descuento", explicó un funcionario. La provincia ahora exigirá un reempadronamiento general de estas entidades y las forzará a extender plazos y bajar tasas bajo la amenaza de quedar fuera del sistema oficial de recaudación.
Aunque el control directo es mayor sobre los estatales, el plan también ofrece una "soga" para los trabajadores del sector privado y jubilados nacionales, donde se estima que hay entre 50.000 y 60.000 santafesinos sobreendeudados. Para ellos, el Banco de Santa Fe y el Banco Municipal de Rosario habilitarán líneas de crédito específicas para consolidar deudas.
Estas herramientas permitirán unificar todos los compromisos financieros (tarjetas, créditos personales, etc.) en un solo préstamo con plazos de hasta 60 cuotas (cinco años) y tasas sustancialmente menores a las del mercado informal o las fintech. Quienes accedan a estos beneficios deberán comprometerse a no tomar nuevos créditos por un periodo determinado. El objetivo es incentivar el consumo volcando esos recursos liberados al comercio local.
La decisión política de intervenir se aceleró al descubrirse la magnitud de la crisis silenciosa. Hay empleados que tienen comprometidos hasta cinco sueldos acumulados en créditos que se renuevan automáticamente. La morosidad en el sistema financiero tradicional escaló al 11,2% en febrero, pero en entidades no bancarias (fintech y billeteras digitales) la irregularidad saltó al 29,9%.

“Se trata de una experiencia inédita en el país y en Santa Fe”, subrayó la vocera Coudannes. La administración provincial concluyó que no podía seguir discutiendo paritarias si gran parte del aumento otorgado se lo llevaban las financieras mediante el débito automático. Para el pullarismo, el endeudamiento de los hogares se volvió un factor de "conflictividad salarial" que debe ser regulado como una cuestión de Estado.
El dato más reciente que explica el contexto de este anuncio es un estudio de opinión pública de la consultora GyC Comunicaciones, difundido hoy. El relevamiento realizado en abril muestra que el gobernador Maximiliano Pullaro cosecha un 49% de aprobación y una imagen positiva del 53%, superando al presidente Javier Milei, quien registra un 41% de aprobación y un saldo de imagen negativo en la provincia.

Lo relevante de esta medición es el cambio en la jerarquía de las preocupaciones sociales. Por primera vez en la gestión actual, la dificultad para "llegar a fin de mes" (25%) y los "bajos ingresos" (17%) han desplazado a la inseguridad como la principal angustia de los santafesinos.
El plan de Pullaro busca romper el círculo vicioso del endeudamiento mediante una intervención directa en sistema descuentos automáticos, forzando a las financieras refinanciar deudas bajo un tope 25% sueldo y ofreciendo créditos estatales al 0% para cubrir la diferencia casos críticos, devolviendo liquidez inmediata los hogares sin esperar estabilidad macroeconómica nacional.
Esta capacidad de reacción ante la crisis de ingresos explica por qué el 52% de los encuestados cree que Santa Fe va en la dirección correcta, frente a un 55% que considera que el país avanza en sentido equivocado.
En paralelo a la agenda de gestión local, Maximiliano Pullaro continúa fortaleciendo su perfil federal. El pasado martes, el gobernador santafesino recibió a referentes de Futuro Radical, el sector de la UCR bonaerense que lo tiene como principal referencia nacional. En el encuentro con dirigentes como Pablo Nicoletti y Pablo Domenichini, coincidieron en construir una alternativa “seria, moderna y honesta” de cara al 2027.

Este armado busca posicionar a Pullaro como una figura capaz de gestionar con éxito una provincia compleja, diferenciándose del modelo de Javier Milei no solo en las formas, sino en la aplicación de un Estado presente y planificador. El mensaje hacia la interna radical es claro: fortalecer la identidad partidaria para volver a ser una opción de gobierno sólida "sin retorno a esquemas superados".
TM