Luego de cinco meses de inactividad, el Partido Justicialista nacional decidió reactivar su estructura y convocar al Congreso Nacional partidario para el próximo 19 de mayo. La decisión marca el inicio de una nueva etapa de reorganización interna con la mira puesta en el escenario electoral de 2027.
La reunión del Consejo Nacional, realizada en la histórica sede de la calle Matheu, fue encabezada por vicepresidentes del partido debido a la situación judicial de Cristina Fernández de Kirchner, quien cumple prisión domiciliaria.
El encuentro dejó en evidencia el peso del peronismo bonaerense dentro del armado nacional, pero también expuso tensiones internas. Participaron dirigentes alineados con el kirchnerismo y otros sectores que mantienen diferencias con el espacio que responde al gobernador Axel Kicillof.
Marchamos por el Día de los Trabajadores, en defensa de los derechos de quienes todos los días construyen con su trabajo una Argentina productiva.
— Carli Bianco (@Carli_Bianco) April 30, 2026
El empleo digno es condición necesaria para la construcción de una Patria justa, libre y soberana. pic.twitter.com/CZJSRiJp40
Entre los presentes se destacaron intendentes, legisladores y referentes sindicales, mientras que otras figuras participaron de manera virtual. La diversidad de actores reflejó un escenario fragmentado, donde conviven distintas miradas sobre el futuro del espacio.
La convocatoria al Congreso Nacional del PJ aparece como un paso fundamental para ordenar la interna y comenzar a delinear una estrategia política común. Se espera que en ese ámbito se discutan alianzas, posicionamientos y el rol del partido frente al oficialismo.
Además, el Consejo resolvió avanzar con elecciones internas en distritos clave como Salta y Jujuy, previstas para octubre, lo que forma parte de un proceso más amplio de normalización partidaria.
Durante el encuentro, los dirigentes coincidieron en un diagnóstico crítico sobre la situación del país. Apuntaron contra las políticas económicas del Gobierno nacional y manifestaron preocupación por el impacto social de las medidas adoptadas.
También cuestionaron la política exterior y analizaron los alcances de la reforma electoral impulsada por el oficialismo, uno de los temas que genera mayor debate dentro del arco político.
En paralelo a la reunión partidaria, distintos sectores del peronismo participaron en la movilización convocada por la CGT. Sin embargo, lo hicieron en columnas separadas, lo que volvió a poner de manifiesto las diferencias internas.

La presencia de agrupaciones como La Cámpora en la protesta reflejó la intención de mantener protagonismo en la calle, aunque sin una coordinación plena con otros sectores del espacio.
El llamado al Congreso del 19 de mayo representa el inicio de un proceso de reconstrucción del PJ en un contexto político desafiante. Con un oficialismo consolidado y una oposición fragmentada, el peronismo busca redefinir su identidad y recuperar competitividad.
La discusión interna no solo gira en torno a nombres, sino también a ideas y estrategias para enfrentar un escenario económico y social complejo.
En ese marco, el Congreso partidario será una instancia clave para ordenar liderazgos, reducir tensiones y proyectar una alternativa política de cara al futuro.
ND