En medio de la creciente tensión con el Gobierno nacional, Axel Kicillof anunció que la provincia de Buenos Aires reforzará la entrega de medicamentos en los 135 municipios bonaerenses para compensar el recorte del programa Remediar.
La medida fue confirmada durante una recorrida por hospitales de La Plata junto al ministro de Salud bonaerense, Nicolás Kreplak, donde ambos funcionarios cuestionaron con dureza la política sanitaria del gobierno de Javier Milei.
El recorrido incluyó el Hospital Rossi y el centro logístico ubicado en el Hospital Alejandro Korn, desde donde se distribuyen medicamentos a toda la provincia.
Desde la administración bonaerense señalaron que el ajuste implementado por el Gobierno nacional redujo de forma drástica el alcance del programa Remediar, históricamente destinado a garantizar medicamentos esenciales a personas sin cobertura.
Según datos oficiales de la Provincia, el vademécum pasó de más de 100 medicamentos a una proyección de apenas tres insumos, mientras que la distribución cayó un 55% en comparación con 2023.

Kicillof fue contundente al referirse al escenario actual. “Se generó una crisis de salud pública sin precedentes”, afirmó, y apuntó directamente contra la decisión del Ejecutivo nacional de reducir recursos.
Frente a ese panorama, la Provincia fortaleció el programa Medicamentos Bonaerenses, destinado a personas con cobertura pública exclusiva.
Actualmente, la iniciativa cubre 45 de los 74 medicamentos esenciales que integraban el esquema de Remediar, y se complementa con otros 91 insumos entregados a través de distintos programas sanitarios provinciales.
La inversión total en medicamentos asciende a $24.500 millones, en una apuesta por sostener la atención y los tratamientos de enfermedades crónicas en los distritos.
Uno de los ejes del programa bonaerense es la producción pública de medicamentos, junto con un sistema centralizado de compras y distribución.
Desde el Gobierno provincial destacan que esta estrategia permite reducir costos y garantizar envíos masivos desde el centro logístico sanitario.
Sin embargo, Kicillof advirtió que el esfuerzo local no alcanza para reemplazar completamente el rol del Estado nacional. “No podemos sustituir la ausencia del Gobierno nacional”, sostuvo, al remarcar que el problema excede la capacidad provincial.
Por su parte, Nicolás Kreplak señaló que las transferencias nacionales vinculadas a medicamentos e insumos cayeron un 62%, lo que obligó a redoblar esfuerzos para sostener la política sanitaria.

El funcionario defendió el programa bonaerense como una herramienta integral que articula planificación, producción y distribución. Aseguró además que el objetivo es garantizar que ningún bonaerense pierda acceso a tratamientos esenciales en medio del ajuste.
El conflicto por los medicamentos vuelve a poner a la salud pública en el centro del debate político. Mientras el Gobierno nacional avanza con recortes y reorganización de programas, la Provincia busca contener el impacto en uno de los sectores más sensibles.
La decisión de Kicillof aparece como una respuesta directa al desfinanciamiento nacional y refuerza la confrontación política entre Nación y Provincia.
En un contexto económico complejo, el acceso a medicamentos se convierte en un eje central del debate sobre el rol del Estado y la garantía de derechos básicos.
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