En El Living de NewsDigitales, Sergio Gramática se mostró enfocado en su presente como escritor tras la publicación de 'El coraje de ser uno', su segundo libro. La obra reúne poesía, relatos breves y textos de tono surrealista que profundizan su costado creativo fuera de la música.
El músico explicó que este nuevo trabajo lo encontró con mayor libertad. “En el primero había más biografía, acá es otra cosa. Me animé mucho más a la poesía y al absurdo”, señaló, destacando un cambio de registro respecto a su debut literario.
También contó que su método de escritura sigue siendo artesanal: “Escribo a mano, sin computadora. Después lo paso en limpio, pero lo primero siempre sale en papel”.
Gramática recordó que su vínculo con la escritura viene desde la infancia, cuando aprendió a leer y escribir en la escuela primaria. “Ahí uno decide si sigue o no. Yo seguí porque leía mucho”, explicó.

En ese recorrido mencionó influencias que marcaron su sensibilidad, como Patti Smith y su libro Babel, además de lecturas diversas que atravesaron su formación. “Ese libro me impactó mucho, todavía lo conservo”, dijo.
Sobre su proceso creativo, agregó: “Si se me ocurre algo lo escribo en el momento, porque sino lo pierdo. Después lo reviso, lo corrijo o lo tiro”.
En el repaso por su etapa en Los Violadores, recordó su participación en varios temas del primer disco, donde firmó canciones como “Viejo patético”, “Morel” e “Hijo de perra”, entre otras.

Con el tiempo, explicó, su rol dentro de la banda se concentró más en lo musical que en las letras. “Pil tenía mucha facilidad para escribir, entonces yo me enfoqué en la batería. Era como en el fútbol: uno asiste y el otro define”, graficó.
Aun así, remarcó que siempre se sintió parte del proceso creativo general del grupo y de su identidad sonora.
Gramática también repasó su experiencia en México tras su salida de la banda, con estadías en Ciudad de México y Tijuana. “Fue una etapa de conocer otro mundo, de moverse sin estructura fija”, relató.

En ese contexto recordó encuentros con Gustavo Cerati durante grabaciones en estudios Panda. “Me dijo que estaba bien viviendo afuera, que el país estaba difícil en ese momento”, señaló sobre aquella conversación.
También destacó la escena musical de Tijuana, a la que definió como “muy activa y conectada con Estados Unidos”.
Sobre el regreso de Los Violadores en el Luna Park, lo describió como un proceso complejo de reconstrucción. “Fue como armar un rompecabezas después de muchos años”, dijo sobre el reencuentro de la formación histórica.
Valoró la respuesta del público y el nivel musical de esos shows. “Sabíamos tocar mejor, se limaron muchas cosas internas”, sostuvo.
Finalmente, fue claro respecto al cierre de esa etapa: “Para mí es un capítulo terminado. Hay que seguir con otras cosas”, concluyó.