01/05/2026 - Edición Nº1179

Política

Enojos y burlas

Alberto, Tombolini y Bullrich: la insólita crisis por el álbum del Mundial 2022

01/05/2026 | “La paciencia se acaba, la tolerancia también”, señalaban desde la Unión de Kiosqueros de la República Argentina.



La fiebre por el álbum del Mundial volvió a instalarse en la Argentina a partir del reciente lanzamiento.

En ese contexto, resurgen los recuerdos de la llamada “crisis de las figuritas” de Qatar 2022, un episodio que combinó desabastecimiento, enojo de los kiosqueros, intervención oficial y fuertes cruces políticos en medio de una economía tensionada por la inflación.

El reclamo de los kiosqueros: “La paciencia se acaba”

A pocas semanas del lanzamiento del álbum de Qatar 2022, la escasez de figuritas en los puntos de venta tradicionales desató la reacción de la Unión de Kiosqueros de la República Argentina (UKRA), que representa a más de 100.000 comercios en todo el país.

La paciencia se acaba, la tolerancia también”, señalaba el comunicado difundido entonces, en el que exigían exclusividad en la comercialización. “Si no, vamos a dejar de vender las otras figuritas”, advertían.

El reclamo apuntaba directamente contra la empresa Panini, responsable de la producción global, pero también involucraba a toda la dirigencia política. “Señores gobernantes por favor laburen y hagan algo”, reclamaban, mencionando al presidente Alberto Fernández, la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner y funcionarios nacionales y provinciales.

Desde UKRA denunciaban que la distribución favorecía a supermercados, estaciones de servicio y aplicaciones de delivery. “Entreguen las figuritas a los kioskeros y dejen de dárselas a otros canales”, insistían.

En paralelo, el faltante generó escenas de alta demanda en todo el país. “Hubo gente que se gastó 22.000 pesos en figuritas”, afirmaban desde el sector, reflejando el impacto de la pasión futbolera incluso en un contexto económico adverso.

Desabastecimiento y mercado paralelo

La escasez derivó rápidamente en un mercado informal con precios muy por encima de los valores sugeridos. Mientras el sobre oficial costaba $150 y el álbum $750, comenzaron a aparecer publicaciones con sobreprecios de hasta tres o cuatro veces esos valores.

En plataformas de compraventa se ofrecían packs de figuritas a precios significativamente más altos, mientras que el álbum podía duplicar su valor original. Incluso figuritas individuales, especialmente las más difíciles o las de jugadores como Lionel Messi, alcanzaban cifras desproporcionadas.

Desde los kiosqueros explicaban que el problema radicaba en la concentración de la distribución. “Hay nuevos actores que compran toda la producción y no dan abasto, lo que genera desabastecimiento”, advertían.

La intervención del Gobierno

Ante la escalada del conflicto, la Secretaría de Comercio Interior convocó a una reunión entre representantes de los kiosqueros y directivos de Panini. El encuentro fue encabezado por el entonces secretario Matías Tombolini.

El objetivo, según se informó oficialmente, era “colaborar en la búsqueda de posibles soluciones en torno a la comercialización de figuritas del Mundial”.

Desde el sector de kiosqueros valoraron el diálogo. “Fue una reunión muy positiva, queremos mejorar el abastecimiento y regularizar los precios”, señalaron tras el encuentro. También destacaron que “el trabajo articulado entre los kiosqueros, el Estado y la empresa” era clave para normalizar la situación.

Sin embargo, el tema generó cuestionamientos por tratarse de una intervención estatal en un producto de consumo masivo en medio de una crisis inflacionaria que ya mostraba niveles elevados.

La reacción de la oposición: “Una burla”

La polémica escaló cuando se conocieron imágenes del entonces presidente Alberto Fernández en Nueva York, en una actividad informal durante una gira oficial, en paralelo a la reunión por las figuritas en Buenos Aires.

Dirigentes de la oposición cuestionaron con dureza la situación. Patricia Bullrich calificó el escenario como “una broma” y sostuvo que “la falta de figuritas del Mundial es una cuestión de Estado mientras el presidente pasea”.

María Eugenia Vidal habló de “abandono” y expresó que esa imagen reflejaba la desconexión del Gobierno con los problemas cotidianos. Otros referentes utilizaron términos como “vergüenza” y “ridículo”.

También hubo críticas a la reunión en sí. “La inflación corre a tres dígitos y la preocupación del Gobierno son las figuritas del Mundial”, señalaron desde sectores opositores, cuestionando las prioridades oficiales.

El presente: nuevas ediciones, viejas lecciones

En 2026, el lanzamiento del nuevo álbum llega con cambios en la estrategia de distribución. El producto ya se vende en kioscos y librerías, pero también se ofrece en versiones digitales y promociones, como la entrega gratuita con diarios.

Con un precio significativamente más alto —alrededor de $15.000 el álbum y $2.000 el sobre—, el contexto económico vuelve a ser un factor central.