02/05/2026 - Edición Nº1180

Política

Interna PJ

La pelea por las reelecciones ya complica el mapa político en Buenos Aires

02/05/2026 | La falta de consenso por reelecciones empuja una interna como salida para ordenar la candidatura bonaerense.



La falta de definiciones sobre el futuro de las PASO a nivel nacional empezó a impactar de lleno en la provincia de Buenos Aires, donde el peronismo ya discute cómo resolver la sucesión de Axel Kicillof. En ese contexto, la posibilidad de una interna abierta comienza a ganar terreno como mecanismo para ordenar una disputa que hoy aparece atravesada por tensiones políticas, falta de acuerdos y un escenario cada vez más fragmentado dentro del oficialismo bonaerense.

El debate se acelera además por el estancamiento en la Legislatura bonaerense de la reforma que permitiría reelecciones indefinidas, un punto clave que condiciona el futuro de decenas de intendentes. Sin cambios en esa norma, más de 80 jefes comunales no podrán competir por un nuevo mandato, lo que empuja a muchos a proyectarse en la escena provincial y a disputar espacios de poder por fuera de sus distritos.

Presión territorial y falta de reglas claras

Esa presión territorial empieza a traducirse en una demanda concreta dentro del peronismo: abrir la competencia para ordenar liderazgos. “Hay que hacer valer el peso de cada uno”, repiten en distintos despachos del conurbano, donde la idea de una PASO ya no genera resistencia sino que aparece como una salida posible ante la imposibilidad de alcanzar consensos amplios entre los distintos sectores que integran la coalición.

El mapa de aspirantes refleja esa dispersión. Entre los nombres que orbitan la candidatura figuran Mariel Fernández, Mayra Mendoza, Julio Alak, Federico Otermín, Federico Achával, Jorge Ferraresi, Gustavo Menéndez y Juan Andreotti, en una lista que crece a medida que se enfría la posibilidad de modificar la ley vigente. La mayoría proviene del universo intendente, un actor que busca ganar centralidad ante la falta de una conducción unificada.

Sin respaldo de la oposición ni del Frente Renovador para modificar la norma, y con una vía judicial que aparece incierta, la interna empieza a consolidarse como una herramienta política más que como una amenaza. Incluso desde el entorno de Kicillof dejan abierta esa puerta: su ministro de Gobierno, Carlos Bianco, planteó que el sistema de primarias permite ordenar la oferta electoral en contextos de alta competencia.

Así, el peronismo bonaerense empieza a transitar un escenario donde la discusión ya no es si habrá interna, sino bajo qué reglas se llevará adelante. En un contexto de desgaste político y sin liderazgos indiscutidos, la PASO aparece como el único mecanismo capaz de canalizar una disputa que, de otro modo, corre riesgo de profundizar la fragmentación del espacio.

Relacionadas
Más Noticias