03/05/2026 - Edición Nº1181

Deportes


En la bombonera

La muralla del arco: se cumplen 57 años del debut que forjó al Pato Fillol

01/05/2026 | El 1° de mayo de 1969, con apenas 18 años, Ubaldo Fillol debutó en Quilmes ante Huracán. Fue el inicio de una carrera que marcó al futuro campeón mundial.



El 1° de mayo de 1969, en plena segunda rueda del Torneo Metropolitano, un joven Ubaldo Matildo Fillol recibió la noticia de que debutaría en Primera División con Quilmes Atlético Club. Tenía apenas 18 años y nunca había entrenado con el plantel profesional. Fillol descansaba en la pensión de Quilmes cuando dirigentes lo llevaron en auto hasta un restaurante donde lo esperaba el equipo titular. Allí, el técnico interino Florencio Doval le dijo: “Vas a debutar en Primera”. El joven arquero sintió vergüenza al verse rodeado de profesionales sin haber hecho la pretemporada. Sin embargo, con valentía fue. Como en cada momento de su carrera.

El partido se jugó en La Bombonera, donde Huracán hacía de local, y terminó con un contundente 6-3 a favor del “Globo”. Fillol sufrió tres goles de Miguel Brindisi y otro hat-trick de José “Johnny” Tedesco, en una tarde que él mismo describió como “traumática”.

Tras la goleada, lloró en silencio, sin poder avisar a su familia que había jugado en Primera. Días después, el entrenador Carmelo Faraone lo llamó para darle ánimo: “Fue un desastre, pero me han hablado maravillas de usted”. Esa frase lo marcó. “Quilmes me salvó la vida”, diría más tarde, agradecido por la confianza que le permitió seguir en el club.

La estirada a los palos, una imagen icónica de cada partido en la carrera de Ubaldo Matildo Fillol. 

Aquel debut fue el inicio de una carrera extraordinaria. Fillol pasó luego a Racing Club, donde se consolidó como figura, y en River Plate alcanzó su plenitud: ganó siete títulos entre 1975 y 1981, incluyendo el campeonato que cortó la racha de 18 años sin vueltas olímpicas. Su profesionalismo y carácter lo convirtieron en la contracara del “Loco” Hugo Gatti, ídolo de Boca, pero también lo llevaron a ser convocado para la selección argentina.

En 1978, fue pieza clave del equipo que ganó el Mundial de 1978, elegido como el mejor arquero del torneo. Su estilo -basado en reflejos, potencia y agilidad- redefinió el puesto y lo proyectó internacionalmente. En 2025, fue incorporado al Salón de la Fama del Fútbol Internacional, reconocimiento a su trayectoria y legado.

En un diálogo reciente con NewsDigitales, el arquero campeón del mundo recordó: "Fue un reconocimiento muy groso porque fue a nivel internacional. Sigo recogiendo cosas que me dio el fútbol pero eso (entrar al Salón de la Fama) fue uno de los reconocimientos más grandes que he tenido. Muy emocionado y muy agradecido", confesó en el bar marplatense El Nuevo Mundial, donde regularmente se reúne con fanáticos que lo quieren conocer.

Hoy, a 57 años de aquel debut, la historia recuerda que incluso los grandes comienzos pueden ser difíciles. El “Pato” transformó una goleada en su estreno en el punto de partida de una vida dedicada al fútbol, símbolo de resiliencia, trabajo y excelencia bajo los tres palos.

Ejemplo para grandes y chicos

Hace un par de meses, el exarquero y campeón del mundo en 1978 sorprendió al anunciar que iniciaba sus estudios secundarios, una cuenta pendiente que dejó de lado en su juventud. Con el correr del tiempo, el oriundo de San Miguel del Monte se fue perfeccionando, estudiando y comunicando el día a día en las aulas con sus seguidores. Ayer, sin ir más lejos, publicó un video con las buenas nuevas: "Les comparto mis avances con respecto al secundario. Se vienen nuevos desafíos. Gracias por el apoyo", señaló.

Soy consciente de que todo empezó por un error de mi parte, y nunca culpé a nadie -a mis padres, hermanos o amigos-. Pero siempre sentí que esa historia incompleta me pesaba y quería cerrarla”, explicó a través de un video en YouTube, mostrando la decisión de dar un paso más allá en su desarrollo personal.

Las nuevas generaciones

En otro momento del diálogo con este medio, el Pato afirmó que gracias al título obtenido por la Scaloneta en Qatar las nuevas generaciones también se interesan por la primera estrella. "Ahora se pregunta: ¿cómo fue la primera? ¿Cómo fue la segunda? Tuvo un efecto muy bueno con nosotros, que pensamos que nos iban a olvidar pero sucedió lo contrario: cada vez tenemos más reconocimiento", expresó, con una mueca de felicidad.