03/05/2026 - Edición Nº1181

Sociedad


50ª Feria del Libro

Vaca Muerta, educación y desarrollo: YPF y Neuquén proyectan un cambio productivo con impacto nacional

01/05/2026 | Figueroa y Marín destacaron el rol de Vaca Muerta y el Instituto educativo como motores de empleo, inversión y transformación económica en Argentina.



El gobernador de la provincia de Neuquén, Rolando Figueroa (foto abajo), y el presidente de YPF, Horacio Marín, coincidieron en que Vaca Muerta atraviesa una etapa de consolidación que podría redefinir la matriz productiva del país. En el marco de la Feria del Libro, ambos señalaron que el desarrollo energético ya dejó de ser una promesa para convertirse en una realidad concreta, con proyección exportadora y fuerte impacto económico.

Marín (foto abajo) aseguró que el crecimiento del sector responde a una planificación sostenida y afirmó que “es una realidad, sin ninguna duda”, al tiempo que destacó que el proceso de escalabilidad “se cumple perfecto”. En esa línea, anticipó una etapa de expansión acelerada y sostuvo que, con nuevas inversiones, YPF podría triplicar su nivel de actividad en los próximos años.

El titular de la petrolera también planteó un cambio de paradigma para la Argentina, al considerar que la energía comienza a ocupar un rol central en la economía. Graficó ese proceso al señalar que “Argentina nunca estuvo con una turbina” y que ahora el sector energético funciona como motor, aunque aclaró que convivirá con otras actividades como el agro, en un esquema de “turbinas paralelas”.

Desde una mirada política y territorial, Figueroa remarcó que el desafío va más allá del recurso natural y pasa por construir un desarrollo sostenible. En ese sentido, subrayó que “Vaca Muerta es una roca”, pero que el verdadero objetivo es generar una estructura productiva y social en torno a ella, con foco en la competitividad, el cuidado ambiental y la sustentabilidad social.

El mandatario provincial también destacó el cambio de contexto que permitió el despegue del sector, al afirmar que anteriormente el vínculo entre el Estado y las empresas era más limitado, pero que ahora “las cosas se alinearon”. Según indicó, este proceso responde a un “desafío generacional” que involucra tanto a la política como a la industria.

Uno de los ejes centrales del desarrollo es la formación de capital humano. Figueroa explicó que la provincia impulsó un esquema de becas y capacitación para fortalecer el empleo local, mientras que Marín enfatizó que la productividad depende directamente del conocimiento. “Si yo no capacito a la gente, no tengo productividad”, afirmó, al destacar el rol del Instituto Vaca Muerta como un espacio clave para la formación técnica.

En esa línea, el titular de YPF detalló que el instituto apunta a certificar miles de trabajadores y que ya despertó un fuerte interés, con miles de inscriptos en pocos días. Además, remarcó que se trata de un centro de formación de nivel internacional, con tecnología de última generación y simuladores en tiempo real.

Figueroa, por su parte, vinculó la educación con el desarrollo social y sostuvo que es la principal herramienta para mejorar la calidad de vida. Consideró que el crecimiento económico debe traducirse en bienestar y destacó indicadores como la caída del desempleo y la pobreza en la provincia, aunque advirtió que aún “falta” para alcanzar un derrame pleno.

Ambos coincidieron en que el impacto de Vaca Muerta trasciende a Neuquén y se proyecta a nivel nacional. Mientras Marín subrayó la necesidad de reglas claras y un entorno favorable a la inversión privada para sostener el crecimiento, Figueroa planteó que el desarrollo energético puede convertirse en un factor clave para la Argentina, al punto de afirmar que “si a Neuquén le va bien, a la Argentina le va bien”.

Finalmente, destacaron que el desafío no solo pasa por la producción de energía, sino también por la articulación entre el Estado, las empresas y el sistema educativo. En ese marco, el Instituto Vaca Muerta aparece como una pieza estratégica para acompañar la expansión del sector y garantizar la formación de los trabajadores que demandará esta nueva etapa.