El senador nacional Sergio Uñac presentó un proyecto de ley que propone establecer un marco regulatorio a nivel nacional para la protección del cielo nocturno y la prevención de la contaminación lumínica.
La iniciativa apunta a fijar presupuestos mínimos ambientales en todo el país, en línea con el artículo 41 de la Constitución Nacional.
El texto plantea una regulación integral sobre el uso de la iluminación artificial exterior, con impacto tanto en el ambiente como en la salud, la ciencia y la eficiencia energética.
Entre sus metas, la iniciativa propone:
Uno de los aspectos centrales del proyecto es la regulación de las instalaciones lumínicas, tanto nuevas como existentes.
Nuevas instalaciones
El texto establece criterios estrictos para evitar la emisión de luz hacia el cielo:
Además, se plantea que la iluminación debe ser “estrictamente necesaria y proporcional”.
Instalaciones existentes
Para los sistemas ya instalados, el proyecto prevé un período de adaptación:

La iniciativa incorpora la creación de Áreas de Protección Astronómica, destinadas a resguardar zonas donde funcionan observatorios o centros científicos.
En esos espacios, se podrán establecer zonas de amortiguamiento para reducir el impacto lumínico. También se fijan restricciones puntuales:
En caso de incumplimiento, se contemplan sanciones que incluyen:
Además, se fija un plazo de entre 60 y 90 días para la reglamentación una vez aprobada la ley.
En los fundamentos, Uñac señala que la contaminación lumínica es reconocida como una forma de contaminación ambiental con efectos concretos sobre la salud, la biodiversidad y los ecosistemas.
El texto advierte que más del 80% de la población mundial vive bajo cielos iluminados artificialmente y que la iluminación nocturna crece a un ritmo sostenido a nivel global.
Por otro lado, la luz artificial altera ciclos naturales, afecta la fauna y distorsiona los ritmos circadianos humanos. También se destaca el impacto sobre la investigación científica, en particular la astronomía, y sobre actividades económicas como el turismo astronómico.
El proyecto subraya que Argentina carece de una normativa nacional uniforme sobre contaminación lumínica, lo que genera desigualdades entre jurisdicciones y falta de criterios técnicos comunes.
La iniciativa propone, en ese sentido, un marco federal que establezca estándares mínimos y permita ordenar tanto el alumbrado público como el privado.
Entre los resultados que proyecta la iniciativa se destacan la reducción del brillo artificial del cielo, la protección de ecosistemas nocturnos, la mejora en la observación astronómica, el ahorro energético y el impulso al astroturismo.