Un hombre de 36 años fue enviado a prisión preventiva luego de protagonizar un violento episodio en la vivienda de sus padres, a quienes amenazó con un cuchillo e intentó robarles, pese a tener vigente una restricción de acercamiento.
El hecho ocurrió en el Barrio 31 de Retiro, cuando el imputado se presentó en el domicilio familiar e ingresó aprovechando que la puerta estaba entreabierta. Una vez dentro, esgrimió un arma blanca de manera intimidante contra sus padres y trató de llevarse un televisor de 32 pulgadas.
La situación se dio en un contexto de violencia filio-parental ya existente. La madre del agresor activó un botón antipánico con el que contaba por episodios anteriores, lo que permitió la rápida llegada de efectivos de la Policía de la Ciudad.
La intervención de la Unidad de Flagrancia Este derivó en la imputación por amenazas, tentativa de robo y desobediencia a la autoridad. El auxiliar fiscal Federico Ghisio impulsó la detención y solicitó una serie de informes para evaluar tanto la situación del acusado como el impacto en las víctimas.
Los estudios realizados por el Cuerpo de Investigaciones Judiciales y equipos especializados señalaron que los padres, ambos de 71 años, viven con temor constante, incluso fuera de su casa, y que su vida cotidiana se vio alterada por la necesidad de restringir movimientos.
En paralelo, se determinó que el imputado atraviesa un consumo problemático de sustancias, se encuentra en situación de calle y no sostiene tratamientos, además de registrar antecedentes de conductas violentas. No obstante, los informes concluyeron que posee capacidad psíquica suficiente para comprender sus actos y afrontar un proceso penal.
Con esos elementos, la jueza María Julia Correa resolvió hacer lugar al pedido fiscal y dictar la prisión preventiva, aun cuando en ocasiones anteriores el acusado había sido declarado inimputable.