El diputado nacional de Unión por la Patria Rodolfo Tailhade volvió al centro de la escena política tras un fuerte cruce con el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, en el Congreso. El episodio escaló rápidamente cuando el Gobierno anunció que avanzará con una denuncia por presunto espionaje ilegal, luego de que el legislador difundiera información personal del entorno familiar del funcionario.
No necesito el apoyo de la infame FOPEA, pero gracias igual por reconocer que lo de la custodia ilegal de la esposa de Adorni fue una investigación periodística y no espionaje.
— Rodolfo Tailhade ⭐️⭐️⭐️ (@rodotailhade) May 1, 2026
No tiene idea de cómo le mintió a su hermana cuando le dijo “ahora sí, no hay nada más”. Hay mucho,… https://t.co/ZjuMwUcEO6
Durante su intervención en la presentación del informe de gestión, Tailhade expuso datos vinculados a la esposa de Adorni, Bettina Ageletti, relacionados con el supuesto uso de custodia oficial. La reacción del oficialismo fue inmediata: desde Casa Rosada plantearon que el origen de esa información debe ser explicado en la Justicia y encendieron una nueva disputa política.
JAJAJ la cara de Adorni no se esperaba este carpetazo de Tailhade🐐 pic.twitter.com/whLQMH2GON
— Juicio Político Ya (@YaJuicio) April 30, 2026
El caso reaviva tensiones en un Congreso atravesado por la confrontación permanente. Mientras el oficialismo busca instalar el eje del espionaje ilegal, desde el kirchnerismo interpretan la denuncia como parte de una estrategia para desacreditar a uno de sus dirigentes más activos en temas sensibles.
Rodolfo Tailhade es abogado y dirigente con trayectoria en el kirchnerismo, con origen político en Malvinas Argentinas. Durante los gobiernos de Cristina Kirchner ocupó cargos clave en el área de inteligencia, entre ellos la Dirección de Contrainteligencia de la AFI, en un contexto de fuerte reconfiguración del sistema tras la salida de Antonio Stiuso.
En 2015 dio el salto al Congreso como diputado nacional, desde donde construyó un perfil combativo. Integró la Comisión Bicameral de Inteligencia, participó en investigaciones contra dirigentes opositores y fue uno de los impulsores del juicio político a la Corte Suprema, consolidándose como una figura de peso dentro del espacio.
Sin embargo, su recorrido también está atravesado por polémicas. Fue denunciado por la pérdida de registros vinculados a la causa AMIA y por presuntas maniobras de acceso irregular a bases de datos migratorias. En 2023, además, quedó envuelto en el escándalo por la filtración de chats de funcionarios porteños, en una causa que incluyó acusaciones de hackeo y espionaje.
El nuevo episodio con Adorni suma otro capítulo a ese historial. La denuncia del Gobierno abre un frente judicial que podría escalar en las próximas semanas, mientras en el plano político refuerza un clima de confrontación donde la inteligencia, la privacidad y el uso de información sensible vuelven a ocupar un lugar central en la disputa de poder.