03/05/2026 - Edición Nº1181

Política

Congreso

Aeropuerto de Ezeiza: por qué quieren cambiarle el nombre en Diputados

03/05/2026 | La iniciativa de Karina Banfi busca resignificar “la carta de presentación” de la Argentina ante el mundo.



La diputada nacional Karina Banfi volvió a poner en agenda un proyecto que impulsa desde hace años: cambiar el nombre del aeropuerto de Ezeiza.

La iniciativa, que ya había sido presentada en reiteradas oportunidades sin éxito, busca que el actual Aeropuerto Internacional Ministro Pistarini pase a denominarse “Presidente Raúl Ricardo Alfonsín”, en homenaje al líder radical y símbolo de la recuperación democrática.

La semana pasada, Banfi se presentó en la comisión de Transporte para reclamar el tratamiento del proyecto que había ingresado nuevamente el año pasado. Se trata de un expediente con antecedentes en 2019, 2021 y 2023, que hasta ahora no logró avanzar en el Congreso. La legisladora insiste en que el cambio no es meramente simbólico, sino que apunta a resignificar “la carta de presentación” de la Argentina ante el mundo.

Aeropuerto internacional de gran tráfico, con 3 terminales que sirven al área que rodea la capital argentina.

Un homenaje a Alfonsín como símbolo democrático

El proyecto propone que el aeropuerto internacional de Ezeiza lleve el nombre de Raúl Alfonsín, al considerar que su figura “simboliza” valores centrales de la democracia argentina. En los fundamentos, Banfi sostiene que la terminal aérea más importante del país “debiera resaltar aquellos valores de la sociedad argentina que muestren nuestras mejores tradiciones: honestidad, moralidad, humildad, institucionalidad, compromiso y democracia”.

La iniciativa remarca el rol de Alfonsín en la transición democrática y en la consolidación institucional tras la última dictadura militar. En ese sentido, se lo define como un dirigente que “abrió un ciclo de libertad con plena coherencia en sus ideas y un fuerte compromiso con los derechos humanos”.

También se destacan hitos de su gobierno, como la creación de la CONADEP, el Juicio a las Juntas y la promoción de tratados de derechos humanos. Según la autora, se trata de un legado que convirtió al ex presidente en una referencia ineludible de la vida democrática argentina.

El argumento simbólico: la “carta de presentación” del país

Uno de los ejes centrales del proyecto es el valor simbólico del aeropuerto como puerta de entrada al país. Banfi sostiene que su denominación tiene un rol clave como representación de la identidad nacional.

En esa línea, afirma que el aeropuerto “tiene un rol fundamental como carta de presentación de nuestra cultura, de nuestros principios y nuestro sentido nacional”. Por eso, considera necesario que el nombre elegido refleje valores democráticos y no esté asociado a etapas controvertidas de la historia argentina.

Quién fue Pistarini y por qué se cuestiona su nombre

El proyecto también pone el foco en la figura de Juan Pistarini, actual denominación del aeropuerto. Si bien reconoce su rol en la planificación y construcción de la terminal aérea, Banfi cuestiona su trayectoria política y militar.

Pistarini fue un militar que ocupó cargos en distintos gobiernos durante las décadas del 30 y 40, y llegó a ser vicepresidente de facto durante la presidencia de Edelmiro Farrell. Además, formó parte de espacios vinculados a movimientos que protagonizaron golpes de Estado.

Según los fundamentos del proyecto, mantuvo vínculos estrechos con la Alemania nazi, lo que se reflejó en condecoraciones como la Orden del Águila Alemana y la Cruz de Hierro. También participó del golpe de 1943 y tuvo un rol activo en procesos políticos de facto.

Banfi sostiene que “nuestra carta de presentación al mundo ya no puede llevar el nombre de una personalidad que se asocia a una ideología y época que tan caro le ha costado a la sociedad argentina”.

Un proyecto persistente sin avances

La iniciativa no es nueva. La propia Banfi recuerda que presentó proyectos similares en 2019, 2021 y 2023, sin lograr que prosperaran. A pesar de ello, decidió insistir con el planteo y reabrir el debate en el Congreso.

En su reciente paso por la comisión de Transporte, la diputada volvió a reclamar que se avance en el tratamiento del proyecto. La discusión, sin embargo, sigue sin fecha concreta y enfrenta resistencias políticas, en un contexto donde los cambios de denominaciones públicas suelen generar controversias.

El intento de rebautizar el aeropuerto de Ezeiza vuelve así a escena, con un trasfondo que combina memoria histórica, simbolismo institucional y disputa política sobre cómo representar la identidad del país ante el mundo.

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