La Legislatura de Tierra del Fuego asestó un duro revés político al gobernador Gustavo Melella al votar la derogación de la norma, firmada por el Poder Ejecutivo, que convocaba a votar una reforma parcial de la Constitución provincial. La decisión fue aprobada por 11 votos contra 4 durante una extensa y tensa sesión que se prolongó hasta la madrugada.
La iniciativa oficial buscaba avanzar sobre más de 70 artículos de la Carta Magna fueguina e incluía cambios vinculados a límites de reelección, cargos públicos y otros aspectos institucionales. Sin embargo, la oposición logró reunir una mayoría transversal que dejó al oficialismo en minoría dentro del recinto.
Hoy firmé el decreto para convocar a elecciones de convencionales constituyentes. El 9 de agosto, cada fueguino y fueguina va a poder elegir quiénes van a escribir la constitución que nos merecemos.
— Gustavo Melella (@gustavomelella) April 29, 2026
El conflicto sumó un nuevo capítulo porque apenas un día antes en mandatario había firmado el decreto de convocatoria para elegir convencionales constituyentes el próximo 9 de agosto. Desde la Casa de Gobierno sostienen que el proceso ya fue puesto en marcha y que la derogación legislativa será vetada para sostener el cronograma electoral.

La votación también dejó al descubierto la fractura política dentro del peronismo fueguino y el creciente aislamiento del mandatario provincial. Sectores que en 2023 acompañaron la necesidad de la reforma ahora se desmarcaron, en medio de tensiones internas y del complejo escenario económico que atraviesa la provincia. Un detalle: el mandato de Melella termina en 2027 y ya no tiene reelección. No se habló abiertamente de re-reelección, pero todo parece indicar que al objetivo del hoy titular del Poder Ejecutivo ese.
Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur se convirtió formalmente en provincia en 1990, cuando el Congreso Nacional sancionó la Ley 23.775 durante la presidencia de Carlos Menem, iniciando así el proceso de provincialización que se completó con la sanción de la Constitución local en 1991.

Hasta entonces, el distrito tenía estatus de Territorio Nacional, por lo que no elegía gobernador mediante voto popular: la máxima autoridad era designada directamente por el Poder Ejecutivo Nacional. Recién con la nueva condición institucional los fueguinos pudieron votar por primera vez a su propio mandatario provincial.