El presidente Javier Milei volvió a generar repercusión en redes sociales al celebrar públicamente la opinión de un adolescente de 15 años, a quien presentó como ejemplo de lucidez frente a dirigentes y comentaristas políticos. “Un chico de 15 años demuestra una claridad mucho mayor que la de esos analistas políticos que se pasan el tiempo repitiendo mentiras”, escribió el mandatario en su cuenta oficial.
En el mismo mensaje, Milei profundizó el tono confrontativo habitual de su comunicación y calificó a sus críticos como “pavos reales”, a quienes describió como vistosos, pero “incapaces de volar”. El posteo cerró con consignas políticas ya habituales en su espacio: “MAGA” y “VLLC”. El Presidente saludó con beneplácito lo que vio en La Nación Más: mientras "Robertito" Funes Ugarte estaba haciendo una cobertura, el joven se acercó al grito de "aguante Milei, loco" para luego decir su edad y enumerar los motivos por los que lo apoya.
Un joven de 15 años muestar un nivel de claridad muchísimo más elevado que los "analistas políticos" que se la pasan haciéndose eco de mentiras.
— Javier Milei (@JMilei) May 2, 2026
La historia aplastará a estos pavos reales (con sus colas muy coloridas y vistosas pero incapaces de volar).
MAGA.
VLLC! https://t.co/9dPjvC2en3
La publicación abrió un nuevo debate sobre la participación de menores en la disputa política. Durante años, el antiperonismo cuestionó lo que definía como “adoctrinamiento” cuando los jóvenes expresaban simpatía por el peronismo. Hoy -con los liberales modelo 1976 en el poder- el presidente reivindica a un adolescente como voz autorizada, no solo para opinar sobre política, pese a su corta edad.
El episodio muestra que para un cultor de las ideas de la libertad, hay cosas que pueden ser una licencia para expresarse a través de canales que en mano de otros, serían cuestionables. Lejos de contenerse, el estilo comunicacional de Milei volvió a requerir la validación de un sector de la política que se lo permite y lo celebra.
Durante los gobiernos de Cristina Kirchner, varios periodistas y comunicadores cuestionaron públicamente lo que consideraban “adoctrinamiento” en ámbitos educativos o culturales. Entre los nombres más visibles en medios nacionales aparecían Jorge Lanata, Nelson Castro, Magdalena Ruiz Guiñazú, Luis Majul, Alfredo Leuco y Joaquín Morales Solá, entre otros referentes editoriales de radio, televisión y prensa gráfica.
Sus cuestionamientos apuntaban a la presencia de La Cámpora en ámbitos juveniles como colegios secundarios y universidades. No siempre usaban el término “adoctrinamiento”, pero sí criticaban la supuesta utilización política de espacios educativos por parte del kirchnerismo, que respondía a las críticas calificando a quienes no compartían sus ideas como “gorilas”.