Un grupo de intendentes bonaerenses empezó a construir un espacio propio con un objetivo claro: disputar la sucesión de Axel Kicillof sin quedar atrapados en la interna del peronismo. Lo que comenzó como encuentros informales terminó en un armado político que ya tiene nombres, recorridas y una estrategia en marcha.
El núcleo inicial lo integran Federico Achával, Federico Otermín, Nicolás Mantegazza y Gastón Granados, todos con base en el conurbano. Con el paso de las semanas se sumaron otros dirigentes como Gustavo Menéndez, Marisa Fassi y Juan Pablo García, ampliando una estructura que busca ganar volumen territorial.

El trasfondo es electoral. Sin reelecciones habilitadas para más de 80 intendentes ni para el propio Kicillof, varios jefes comunales empiezan a mirar la gobernación como próximo paso. En ese esquema, algunos ya se mueven como precandidatos, con recorridas en el interior y presencia en armados locales.
La movida no es ingenua. En un peronismo atravesado por tensiones entre el kicillofismo y el kirchnerismo, este grupo intenta posicionarse como una tercera vía sin romper con ninguno de los dos sectores. Mantienen diálogo tanto con Máximo Kirchner como con el gobernador, en un equilibrio fino que les permite ganar margen de maniobra.
Esa estrategia se vio en los últimos movimientos. Mientras algunos participaron de actividades con La Cámpora, otros dijeron presente en espacios más alejados del kirchnerismo, como el Peronismo Federal. La lógica es clara: no cerrar puertas en un escenario todavía abierto.
En paralelo, el debate por las reelecciones indefinidas funciona como telón de fondo. Aunque muchos intendentes cuestionan la limitación, también empiezan a asumir que deberán buscar nuevos roles. La gobernación aparece entonces como el gran objetivo a disputar.
El armado de los intendentes refleja algo más profundo: la falta de conducción clara en el peronismo bonaerense. En ese vacío, emergen nuevas referencias que buscan capitalizar territorio, gestión y recambio generacional. La incógnita es si lograrán consolidarse como alternativa o quedarán absorbidos por la lógica de la interna que intentan esquivar.