El Gran Premio de Miami tuvo de todo y terminó marcando un punto de quiebre en la temporada. Andrea Kimi Antonelli convirtió su pole en victoria en una carrera caótica, demostrando carácter para sobreponerse a una mala largada y sostenerse en la punta. Detrás suyo, Lando Norris fue segundo y Oscar Piastri completó el podio. Colapinto finalizó 8° en una carrera prolijísima para el piloto de Alpine, pero luego avanzó un puesto gracias una penalización a Charles Leclerc.
Por fuera de la F1, el Gran Premio tuvo la característica de contar con la visita de Lionel Messi. En la previa, el futbolista del Inter Miami visitó a Franco Colapinto y luego estuvo en el box de Mercedes donde se sacó una foto junto a George Russell y Kimi Antonelli.

La salida fue determinante. Max Verstappen hizo un trompo en los primeros metros y cayó al fondo, generando un efecto dominó en todo el pelotón. En paralelo, Antonelli tampoco largó bien: perdió posiciones hasta caer al tercer lugar, lo que obligó al italiano a rearmar su carrera desde el inicio.

Lejos de desordenarse, el joven piloto mostró madurez: recuperó terreno rápidamente y, con buen ritmo y estrategia, volvió a la punta para no soltarla más hasta la bandera a cuadros.
Desde la mirada argentina, la gran noticia fue el rendimiento de Franco Colapinto, que pasó la bandera a cuadros en el octavo puesto. Hasta entonces sumaba cuatro puntos importantes para Alpine, pero la alegría sería aún mayor cuando la F1 reclasificó el orden tras la sanción al monegasco.
El inicio tampoco fue sencillo: quedó algo clavado en la largada, pero logró reacomodarse rápido y aprovechar el incidente de Verstappen para ganar posiciones. A partir de ahí, construyó una carrera prolija, sin errores.

Incluso tuvo un momento destacado desde lo estratégico: llegó a ubicarse quinto al estirar su parada en boxes, aunque tras cumplir con su detención volvió a su posición natural en el pelotón y cerró en el octavo lugar, el mismo desde el que había partido.
Fue un fin de semana casi perfecto: clasificando 8° tanto en la carrera Sprint (en la que finalizó 10°) como en la carrera principal, donde batalló contra los mejores y demostró una vez más todo su valor y su talento.
El resultado de Colapinto cobra aún más valor si se tiene en cuenta que Pierre Gasly abandonó tras un toque de Liam Lawson, sufriendo un terrible accidente del que afortunadamente no sufrió lesiones. Aun así, el equipo logró sumar gracias al argentino.

Para la escudería francesa fue un fin de semana con sabor amargo por lo de Gasly, pero positivo con la tranquilidad de irse con puntos a casa, con solidez en ambos autos y un gran rendimiento.
Miami fue además una carrera exigente en términos de fiabilidad: Isack Hadjar quedó fuera tras un accidente propio, mientras que Lawson y Nico Hülkenberg terminaron retirando sus autos en boxes.
La carrera también tuvo movimientos importantes en los puestos de adelante. Charles Leclerc venía en zona de podio, pero un trompo sin contacto lo dejó fuera de la pelea.
Esa situación fue aprovechada por otros pilotos del pelotón delantero, incluido Oscar Piastri, George Russell y el propio Verstappen, que tras su error inicial logró recuperarse con una buena remontada, avanzando posiciones aunque sin meterse en la pelea por la victoria.
Antonelli capitalizó una carrera que exigía cabeza fría. Supo recuperarse, manejar los tiempos y aprovechar cada situación para quedarse con una victoria que puede ser bisagra en su temporada.
Miami dejó varias señales: un claro ganador, un Red Bull que ya no arrasa como antes y una nueva generación de pilotos que empieza a consolidarse. En ese contexto, Colapinto sigue sumando desde la regularidad, un valor clave en un campeonato cada vez más impredecible.