El transporte vuelve a pegar otro salto en el AMBA. El gobierno de la provincia de Buenos Aires aplicó desde este mes un aumento mayor al previsto en los colectivos: al ajuste habitual se le sumó un recargo adicional por el encarecimiento del combustible, lo que llevó la suba total a más del 11%.
Según confirmaron desde el Ministerio de Transporte bonaerense, el incremento alcanza al 11,16% en las líneas provinciales (200 a 499) y municipales del conurbano (desde la 500 en adelante).
El ajuste se explica por la combinación del esquema vigente —que actualiza tarifas por inflación más un 2%— y un adicional para compensar el impacto del gasoil.
“El aumento previsto era de 5,4%, pero se sumó la diferencia por el combustible, que subió más de 23% entre noviembre y abril”, indicaron fuentes oficiales. Ese componente representa cerca del 20% de los costos del sistema.
Con el nuevo cuadro tarifario, el boleto mínimo en el Gran Buenos Aires pasa a $968,57 (y casi el doble sin SUBE registrada). Los valores quedaron así:
En el caso del Gran La Plata, el boleto mínimo sube a $1054,87, con escalas más altas según la distancia recorrida.

En paralelo, el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires aplicó un incremento menor, del 5,4%, en colectivos, subte y peajes desde el 1° de mayo.
El boleto mínimo de colectivo en territorio porteño quedó en $753,74, mientras que el subte pasó a costar $1490.
Desde la administración porteña sostienen que la actualización busca recomponer el atraso tarifario y mantener el sistema operativo, con una cobertura de costos que ronda el 70% vía subsidios.