El Poder Ejecutivo publicó el Decreto 306/2026, que introduce cambios relevantes en la reglamentación de la Ley Nacional de Armas y Explosivos (Ley 20.429).
La norma modifica el histórico Decreto 395/75 con el objetivo de “modernizar” el sistema, agilizar trámites y, según el texto oficial, equilibrar el control estatal con las libertades individuales.
El decreto se inscribe en una serie de medidas adoptadas en 2025 que ya habían modificado los procesos de adquisición y tenencia de armas, especialmente para fuerzas de seguridad y personal vinculado.
En este caso, el eje está puesto en tres objetivos:
El texto invoca principios constitucionales como el derecho de propiedad y el artículo 19 de la Constitución Nacional para justificar una menor carga regulatoria.
Uno de los cambios centrales está en la redefinición de las armas y dispositivos de uso prohibido.
Antes
La normativa vigente incluía como prohibidos:
Ahora
El decreto introduce modificaciones clave:
Pero el cambio más significativo es otro: los supresores de sonido (silenciadores) y las miras nocturnas dejan de ser de uso prohibido y pasan a ser de “uso civil condicional”.
Esto implica que ya no están prohibidos de forma absoluta. Podrán ser utilizados bajo autorización y condiciones específicas.

El decreto amplía el alcance de las armas y dispositivos considerados de “uso civil condicional”.
Cambios principales
Restricciones

El decreto también modifica las condiciones para acceder a la tenencia legal de armas.
Antes
Ahora
Se establecen requisitos más sistematizados:

El artículo 57 redefine los alcances de la tenencia de armas de uso civil condicional.
Se amplían y detallan los derechos del usuario:
Así, la nueva redacción es más extensa y específica, lo que reduce zonas grises en la aplicación.
Uno de los puntos más sensibles es la modificación del régimen de portación.
Antes
Ahora
Además, se permite extender los plazos de autorización más allá del esquema anual previo y se incorpora un análisis “caso por caso”.
Esto supone una mayor discrecionalidad estatal, pero también una posible ampliación del acceso a la portación.
El decreto introduce un cambio estructural en la transmisión de armas por herencia.
Problema previo
Nueva solución
Según el propio texto, la reforma busca evitar restricciones innecesarias, reducir cargas administrativas, mejorar la eficiencia del sistema y mantener la seguridad pública.
En términos conceptuales, el Gobierno plantea un cambio de enfoque: pasar de un modelo restrictivo a uno de control inteligente con mayor libertad regulada.
El impacto real dependerá de cómo se implementen los controles y del rol que adopten los organismos encargados de aplicar la norma.