El fin de semana, la provincia de Chubut gobernada por Ignacio Torres estuvo atravesada por reclamos en las calles. El detonante fue el conflicto salarial docente.
Desde el gremio, señalan que entre septiembre y febrero no hubo ningún tipo de recomposición salarial. En febrero, se anunció un bono extraordinario de $250.000 y en marzo se otorgó un 3%, por debajo de la inflación de dicho mes (3,4%).
El conflicto escaló cuando ante el rechazo gremial a una suba de sólo 1,2% para abril, el gobierno suspendió la paritaria sin reprogramación. Como consecuencia, se anunció un paro en toda la provincia, que fue desarticulado por el Ejecutivo provincial, a través del dictado de la conciliación obligatoria.
⭕️ Docentes autoconvocados marcharon este sábado en Comodoro Rivadavia, Trelew y Puerto Madryn para exigir una recomposición salarial.
— Filo.news (@filonewsOK) May 3, 2026
📍 El Gobierno de Chubut anunció la reapertura del diálogo con el sector para el miércoles. pic.twitter.com/YZKd21Go5d
Si bien fue acatada, los gremios decidieron realizar marchas autoconvocadas en toda la provincia. Como resultado, el miércoles, el gobierno de Torres convocó a una nueva reunión.
Un docente que inicia cobra menos de $700.000: $694.000 de bolsillo. Ello contrasta significativamente con el costo de vida en Chubut.
De acuerdo con el Observatorio de Economía de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco, en marzo de este año, en Comodoro Rivadavia, una familia tipo 2 (2 adultos y 2 niños) necesitó de $822.847 para cubrir la canasta básica alimentaria. Asimismo, se necesitaron $1.793.806 para no ser pobre.

Es decir, con un salario inicial no solo no se alcanza a cubrir las necesidades alimentarias sino que, además, es menos de la mitad de la canasta básica total.
Aun considerando una canasta menor, de $1,6 millones, los docentes requieren un aumento del 130% para alcanzarla.
La consultora Politikón Chaco publicó días atrás un informe sobre el deterioro de las cuentas de las provincias entre 2024 y 2025. En el caso de Chubut, se pasó de un superávit financiero del 3,6% de los ingresos provinciales a un déficit del 8%.
Asimismo, de acuerdo con el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), en el primer cuatrimestre de 2026, los recursos nacionales que la provincia recibió, en concepto de coparticipación y otras leyes, cayeron 5,7% en términos reales, en relación al mismo período de 2025.
Ello implica unos $21.084 millones que la provincia dejó de recibir. Esta merma en los recursos, que afecta a todas las jurisdicciones, deriva en una decisión política: recortar gastos o profundizar el deterioro de las cuentas públicas.
