04/05/2026 - Edición Nº1182

Política

Lavado de activos

Efecto Messi: la clave de la Justicia contra los "sherpas" del dinero de Gentili

04/05/2026 | El fiscal invocó la "ignorancia deliberada" contra dos financistas vinculados al exdirector del Occovi.



El fiscal federal Carlos Rívolo aplicó una estrategia técnica para reactivar la persecución penal contra los engranajes financieros de la corrupción. Al solicitar el procesamiento de los operadores uruguayos Daniel Pérez Montero y Mario Ribeiro Ricci, el funcionario invocó la doctrina de la "ignorancia deliberada", conocida mundialmente por ser la llave que llevó a la condena de Lionel Messi y Cristiano Ronaldo en Europa. Esta movida busca anular la defensa de los intermediarios que aseguran desconocer el origen ilícito del dinero que gestionan en estructuras de lavado de activos.

La causa investiga el blanqueo de fondos de Gustavo Gentili, extitular del Órgano de Control de las Concesiones Viales (Occovi) durante el kirchnerismo, quien habría cobrado sobornos para direccionar peajes de rutas nacionales. Para la Justicia Federal, los financistas uruguayos actuaron como los "sherpas del dinero negro", facilitando el andamiaje necesario para fugar capitales y darles apariencia legal. El eje de la discusión en Comodoro Py se centra ahora en si un profesional puede ser penalmente responsable cuando elige cerrar los ojos ante señales evidentes de ilegalidad para no perder su comisión.

El fiscal Rívolo pidió el procesamiento de los financistas uruguayos

Carlos Rívolo presentó un dictamen contundente ante el juez Sebastián Casanello para avanzar contra Daniel Pérez Montero y Mario Ribeiro Ricci. El fiscal sostuvo que ambos operadores financieros estructuraron maniobras para ocultar el patrimonio delictivo de Gustavo Gentili en Uruguay a través de la firma Aspen Trading Corp. La acusación remarcó que los acusados no son "ignorantes inocentes", sino profesionales que incumplieron las normas de debida diligencia que los obligaban a indagar la procedencia de los fondos de sus clientes de alto riesgo.

El fiscal Rívolo lidera la ofensiva judicial para que los intermediarios financieros de la corrupción no queden impunes.

La fiscalía detectó que los uruguayos y el exfuncionario argentino se conocían desde el año 2000, mucho antes de las operaciones investigadas, lo que debilita la versión del desconocimiento. Rívolo argumentó que el delito de lavado no exige exclusivamente un dolo directo, donde el autor confiesa saber que el dinero es sucio, sino que admite la responsabilidad por negligencia consciente. En su escrito, el fiscal subrayó que colocar a estos intermediarios al margen del juicio oral "roza el escándalo jurídico", ya que las maniobras de blanqueo resultarían técnica y materialmente inviables sin su pericia.

Por qué la condena a Lionel Messi es la clave para esta causa de lavado

La conexión entre el ídolo deportivo y la causa de la obra pública argentina es estrictamente legal y se basa en el fin de las excusas administrativas. En 2016, la Audiencia de Barcelona condenó a Lionel Messi bajo la premisa de que el jugador optó voluntariamente por no tener información sobre el cumplimiento de sus obligaciones tributarias. El tribunal español concluyó que quien se pone en situación de "no querer saber aquello que puede y debe conocerse" asume todas las consecuencias legales de los negocios en los que participa y se beneficia.

La condena al futbolista por no indagar sobre su patrimonio sentó el precedente internacional que ahora se aplica en el país.

Este criterio, que el fiscal Rívolo traslada ahora a los tribunales argentinos, establece que el "desconocimiento del derecho fiscal" o de los pormenores de una empresa no exime de responsabilidad si los beneficios percibidos son desproporcionados. Al igual que Messi no podía ignorar que su renta salía a devolver pese a sus ingresos millonarios, los financistas de Gentili no podían ignorar que estaban simulando préstamos para un funcionario público. La "ignorancia deliberada" se convierte así en una herramienta para que los "dueños de la tarasca" no puedan esconderse detrás de sus contadores o abogados.

Un millón de dólares y la firma sospechosa tres días antes del pago

La prueba física más comprometedora que recolectó la investigación es una contradicción en el calendario que desafía la lógica comercial. En julio de 2013, la firma uruguaya de los financistas firmó un contrato de mutuo ficticio con la sociedad Febaro SA para justificar el ingreso de cerca de un millón de dólares en bonos Boden 2015. El hallazgo clave fue que Aspen Trading Corp emitió un recibo declarando que la deuda estaba totalmente cancelada tres días antes de que los dólares efectivamente entraran en la cuenta bancaria.

Para la fiscalía, ningún operador financiero genuino firma una constancia de pago por un millón de dólares si todavía no recibió el capital. Además, correos electrónicos secuestrados revelaron que el costo de la operación se pactó en un 12 por ciento del monto total, pagadero de inmediato y en dólares, sin relación con el tiempo de uso del dinero. Rívolo afirmó que ese porcentaje no funcionó como una tasa de interés, sino como "el pago de un honorario por haber lavado el dinero", una característica típica de las maniobras de estructuración de activos ilícitos.

Gustavo Gentili y la trama de sobornos en las concesiones viales

Gustavo Marcelo Gentili ocupó un cargo estratégico como director del Occovi entre 2008 y 2015, bajo la órbita del entonces ministro Julio De Vido. Según la reconstrucción judicial, el funcionario obligaba a las empresas constructoras que ganaban licitaciones de peajes a contratar a su propia consultora, Consular Consultores Argentinos Asociados SA. De esta manera, el "señor de los peajes" cobraba un retorno del 1,5 por ciento sobre lo que el Estado pagaba a las concesionarias por la explotación de corredores viales nacionales.

El dinero recolectado a través de este esquema se utilizaba para financiar un estilo de vida de lujo que incluía diamantes, rubíes, autos de colección y el mantenimiento de una casona en el country San Jorge Village. La Justicia detectó que Gentili usó a su abogado, Ricardo López Naón, como prestanombre para adquirir la consultora y luego movió los dividendos hacia Uruguay. Una carta hallada en la computadora de López Naón confirmaba el engaño al referirse a un amigo llamado "Gustavo, que es funcionario del Estado", quien era el verdadero dueño de la plata pero no podía aparecer en los papeles.

El papel de los sherpas

El término "sherpas del dinero negro" define a los facilitadores profesionales como abogados, contadores y financistas que prestan su conocimiento técnico para dar apariencia lícita a fondos espurios. En esta causa, los uruguayos Daniel Pérez Montero y Mario Ribeiro Ricci cumplieron ese rol al diseñar el andamiaje necesario para que Gentili pudiera fugar sobornos desde Argentina hacia cuentas en el Citibank de Montevideo. Sin estos expertos, el exfuncionario no habría podido transformar bonos estatales en activos inmobiliarios y ganado en el país vecino.

El juez Sebastián Casanello determinó que los financistas facilitaron la compra de departamentos por montos superiores a los 400.000 dólares en Montevideo y gestionaron la cuenta bancaria desde donde se liquidaban los bonos. A pesar de que la Cámara Federal revocó inicialmente sus procesamientos exigiendo pruebas de un "conocimiento directo" del delito, la fiscalía insiste en que su participación fue "consciente y funcional". El debate actual sobre los "sherpas" es fundamental para la Justicia de Argentina, ya que de su resolución depende que los engranajes técnicos de la corrupción dejen de gozar de impunidad por el solo hecho de ser intermediarios.

El precedente de Carbón Blanco y la pelea judicial en Comodoro Py

Para sustentar la aplicación del caso Messi en Argentina, el fiscal Rívolo invocó el antecedente del "Carbón Blanco", una de las mayores investigaciones sobre narcotráfico y lavado en la historia del país. En aquel expediente, la Justicia argentina ya consagró la doctrina del dolo eventual y la ignorancia deliberada para condenar a quienes integraban estructuras delictivas complejas sin participar del tráfico de drogas directamente. La Cámara Federal de Casación Penal ratificó en 2015 que la omisión voluntaria de control genera responsabilidad penal para los profesionales involucrados.

La situación procesal de los financistas uruguayos atraviesa un fuerte ida y vuelta entre el juzgado de primera instancia y la Cámara de Apelaciones integrada por Martín Irurzun y Eduardo Farah. Mientras la Cámara exige probar que los operadores sabían con precisión de dónde venía el dinero de Gentili, la fiscalía sostiene que ese estándar es imposible de cumplir y "vacía de contenido" la figura del lavado. Si la doctrina del caso Messi prospera, se sentará un precedente histórico en Comodoro Py que obligará a todos los financistas a vigilar el origen del dinero.

TM