El conflicto entre el Gobierno nacional y la Universidad de Buenos Aires suma un nuevo capítulo. Tras el duro comunicado de la casa de estudios, que alertó sobre la posible paralización de sus hospitales por falta de fondos, el oficialismo prepara una respuesta formal con cifras para rechazar esas acusaciones.
Según fuentes oficiales, el Ejecutivo trabaja en un documento que buscará demostrar que los recursos destinados a los hospitales universitarios están contemplados en el Presupuesto 2026 y ya fueron distribuidos.
En la administración de Javier Milei aseguran que el reclamo de la UBA es “inexacto” y que los fondos existen. El eje de la respuesta será una cifra concreta: 79 mil millones de pesos asignados para hospitales universitarios en todo el país.
Sin embargo, el Gobierno hará una aclaración clave: ese monto no corresponde exclusivamente a la UBA, sino que se distribuye de manera federal entre distintas universidades nacionales. Desde el oficialismo sostienen que la institución porteña busca concentrar esos recursos bajo su control.
Desde la universidad, en cambio, advierten una situación crítica. Señalan que no se habrían transferido los fondos correspondientes a los primeros cuatro meses del año —enero, febrero, marzo y abril— lo que implicaría una deuda cercana a los 20.000 millones de pesos.
Según el comunicado difundido, esta falta de financiamiento impacta directamente en el funcionamiento de hospitales universitarios, afectando insumos, mantenimiento y servicios esenciales. “No es solo un conflicto administrativo; es una crisis sanitaria”, remarcaron.
El foco está puesto especialmente en el Hospital de Clínicas, uno de los centros de referencia del sistema público de salud.
En paralelo, el Gobierno inició contactos con rectores del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) para relevar la situación en otras casas de estudio. El objetivo es mostrar que el esquema de financiamiento no presenta irregularidades a nivel general.

Este movimiento busca aislar el reclamo de la UBA y reforzar la idea de que se trata de un conflicto puntual, aunque en el ámbito universitario crece la preocupación por el presupuesto.
La tensión se produce a pocos días de una nueva Marcha Federal Universitaria, convocada para reclamar mayor financiamiento y mejoras salariales para docentes y no docentes.
El conflicto con la UBA se suma así a un escenario más amplio de disputa entre el Gobierno y el sistema universitario, en el marco de la discusión por la Ley de Financiamiento.
Las autoridades de la UBA anunciaron una conferencia de prensa para este martes por la mañana en las escalinatas del Hospital de Clínicas, donde brindarán detalles sobre la situación.
Mientras tanto, el Gobierno avanza con su respuesta, que buscará instalar una narrativa basada en números y ejecución presupuestaria.
El resultado de este cruce no solo definirá el futuro inmediato de los hospitales universitarios, sino que también marcará el tono de la relación entre el Ejecutivo y el sistema educativo en un año atravesado por conflictos y reconfiguraciones.
ND