06/05/2026 - Edición Nº1184

Sociedad


Crisis productiva

Julián Moreno advierte sobre cierres de pymes, caída del empleo y retroceso industrial

05/05/2026 | El presidente de APYME alertó por una crisis profunda en el sector, con empresas que dejan de producir, pérdida de trabajo y una economía cada vez más concentrada.



El presidente de APYME, Julián Moreno, no anduvo con vueltas al describir el momento que atraviesan las pymes. “El sector está muy complicado, y la industria ni hablar”, resumió, en un diagnóstico que mezcla preocupación y desgaste.

Según contó, la caída no es nueva, pero sí cada vez más profunda. “Se están cerrando empresas todos los meses, es una escalerita que no para”, graficó. En ese escenario, "las más chicas son las primeras en caer, las que menos espalda tienen para aguantar".

Pero el problema no es solo el cierre. Moreno puso el foco en algo quizás más silencioso: el cambio de modelo. “Si no te funden, te convierten en importador”, dijo, marcando una tendencia que empieza a repetirse en distintos rubros.

De producir a sobrevivir

La imagen que describe es fuerte, pero concreta. “Corrés las máquinas, las tapás y te quedás con un depósito”, explicó. Lo que antes era una fábrica, hoy en muchos casos se transforma en un lugar de paso de mercadería importada.

Eso, claro, tiene un impacto directo en el empleo. “Te quedás con el 10% del personal”, señaló. El resto queda afuera, en un mercado laboral cada vez más chico y más inestable.

Y hay un punto donde la situación se vuelve aún más difícil: los que están en el medio de la cadena productiva. “Ese no tiene cómo resolverlo”, advirtió. Si la industria deja de producir, también desaparecen quienes le proveían insumos o servicios.

Menos empresas, más concentración

Para Moreno, lo que está pasando también reordena el mapa económico. “Se van muriendo los más débiles y los grandes se quedan con el mercado”, explicó, sin vueltas.

Aun así, aclaró que sobrevivir tampoco es garantía de estabilidad. “Hoy sostener la empresa ya es un logro”, dijo. Muchas pymes aceptan trabajos sin margen de ganancia solo para no bajar la persiana.

Los ejemplos sobran: empresas que pasaron de tener más de 100 empleados a menos de 30, o que directamente dejaron de producir en el país. “Tuvieron que bajar la bandera de industria nacional”, contó.

Los que crecen no alcanzan

En paralelo, hay sectores que muestran números positivos. Pero eso, para Moreno, no cambia el panorama general. “Petróleo, minería, finanzas… sí, les va bien, pero no generan el laburo que se pierde”, explicó.

La consecuencia aparece rápido: más precariedad. “Hay gente que saca un monotributo para ver si entra en una app”, dijo. Incluso mencionó listas de espera de cientos de miles de personas en plataformas de reparto.

“Te lo venden como independencia, pero no alcanza ni para vivir”, resumió, marcando la distancia entre el discurso y la realidad.

Cuando el consumo se apaga

El otro golpe fuerte viene por el lado del consumo. “Vivimos de lo que la gente puede comprar”, recordó. Y hoy, ese motor está cada vez más débil.

“Si los sueldos son bajos y los jubilados no llegan, no hay forma de que esto funcione”, planteó. La caída del poder adquisitivo se siente en cada rincón del mercado interno.

“Así, las pymes no tienen mucho margen. O achican o cierran”, sintetizó.

Política, límites y lo que viene

Moreno también dejó una crítica hacia la política. “Las pymes no tienen representación propia”, dijo, y remarcó que sus reclamos encuentran eco casi exclusivamente en la oposición.

Aun así, no esquivó una mirada más amplia. “Esto también depende de lo que la sociedad esté dispuesta a sostener”, planteó, dejando entrever que el rumbo económico no es ajeno al clima social.

Pensando en lo que viene, fue directo: “Vamos a un modelo más precario, más primario”. Y cerró con una idea simple, pero de fondo: “El desafío es volver a tener una sociedad con trabajo. Con eso ya sería un montón”.