06/05/2026 - Edición Nº1184

Farándula

Inesperado

La indignación de Cris Morena sobre sus canciones: "No me divierte..."

06/05/2026 | La creadora de Margarita 2 dialogó de su carrera, y analizó una de las cosas que más le fastidia de ciertas personas.



En una extensa y profunda charla con la Revista Gente, Cris Morena volvió a abrir su mundo creativo, pero también dejó una definición contundente sobre algo que la incomoda: el uso que algunas personas hacen de sus canciones.

Hay gente que las canta como si fuesen propias que no me divierte”, lanzó, marcando un límite claro. Sin embargo, enseguida matizó: “En general, bienvenidos sean. Si cantan las canciones, bienvenidos sean”. La diferencia, según dejó entrever, está en la intención: no es lo mismo apropiarse desde el amor que hacerlo desde un lugar que considera negativo o ventajista.

La creadora de éxitos como Chiquititas, Verano del 98, Rebelde WayCasi Ángeles remarcó que sus letras tienen un propósito profundo: acompañar, sanar y hasta “salvar” a quienes las escuchan. “Una canción, un libro… son cosas que sanan”, explicó, reafirmando el espíritu que atraviesa toda su obra.

Una infancia sin “magia”… que ella misma tuvo que inventar

Lejos de la imagen luminosa que proyectan sus ficciones, Cris sorprendió al contar que no tuvo una infancia atravesada por ese universo mágico que luego transmitió a generaciones. “No tuve la suerte de que me hablaran de magia o de sueños”, confesó. Su refugio fue la lectura. Desde muy chica se sumergió en libros como El Principito, que marcó su mirada del mundo. También destacó su amor por la poesía y citó a Fernando Pessoa como una de sus grandes influencias.

El dolor, la espiritualidad y la creación

Uno de los momentos más sensibles de la entrevista llegó cuando habló de la pérdida de su hija, a quien describió como “mi hija amada”. Ese dolor, lejos de paralizarla, se transformó en motor creativo y espiritual. Cris aseguró creer en “los planos” y en la continuidad del alma, y encontró señales en la naturaleza: colibríes, flores y hasta la música como energía transformadora. “La música es mágica”, sostuvo.

Contra la maldad y el mundo digital

Fiel a su estilo, también se mostró crítica con el presente. Dijo no entender la maldad gratuita —incluidos los haters en redes— y fue tajante: “No entiendo cómo alguien puede hacer daño a otro a propósito”. Incluso fue más allá con su rechazo al uso excesivo del celular: “No sana ni salva”, disparó, diferenciándolo del arte, la literatura y la música.

Aunque reconoce que en sus ficciones siempre hay villanos, dejó en claro que responden a una lógica narrativa: “Siempre terminan mal”. Para ella, el bien y el mal funcionan como contraste, pero en la vida real la maldad sigue siendo un enigma.