Una joven de 22 años fue arrestada en el barrio porteño de Caballito y, al verificar sus datos, la Policía de la Ciudad de Buenos Aires confirmó que estaba prófuga por un homicidio reciente.
El episodio se originó a partir de la denuncia de una vecina que advirtió movimientos sospechosos en un edificio de la calle Otamendi al 400. Cuando los efectivos llegaron al lugar, detectaron la presencia de personas ajenas en el segundo piso.
La irrupción policial desencadenó una fuga por los techos. Los sospechosos escaparon hacia una propiedad lindera sobre la calle Aranguren al 100 y lograron salir tras forzar una puerta. Sin embargo, el operativo cerrojo montado en la zona permitió interceptarlos a pocas cuadras.
La joven fue detenida junto a uno de sus cómplices en el Pasaje Numancia, mientras que el tercer implicado fue capturado en las inmediaciones del Parque Centenario. En poder del grupo se secuestraron herramientas utilizadas para forzar accesos, entre ellas destornilladores, guantes, una mochila y una llave de fuerza.
Pero el dato que reconfiguró el caso surgió después. Al ser identificada, los agentes constataron que la mujer tenía un pedido de captura vigente por homicidio simple, emitido el 21 de abril de este año. Ese antecedente la colocó en el centro de la investigación.
Los otros dos detenidos, de nacionalidad colombiana y de 36 y 46 años, no registraban antecedentes. La causa quedó ahora bajo análisis judicial, tanto por el intento de robo como por la situación procesal de la joven, cuya detención también responde al expediente por el que era buscada.