06/05/2026 - Edición Nº1184

Política

Panini

Figuritas del Mundial: el problema que iguala a Milei con Alberto Fernández

05/05/2026 | La escasez de paquetes y los sobreprecios reactivaron el conflicto entre los comercios y las grandes cadenas.



A menos de cuarenta días para el comienzo del Mundial 2026, la fiebre por completar el álbum oficial desató una disputa comercial que enfrenta a los kiosqueros de barrio con supermercados y distribuidores. La controversia por la escasez y la distribución desigual de los sobres volvió a dominar la agenda pública apenas una semana después del lanzamiento oficial. Los comerciantes minoristas denuncian que los canales tradicionales quedan relegados frente a las grandes cadenas.

La Unión de Kiosqueros de la República Argentina (UKRA) acusa a los distribuidores de acaparar el stock para volcarlo a la reventa directa con sobreprecios que alcanzan el 600%. Esta situación obligó a muchos coleccionistas recurrir plataformas digitales, donde los precios de paquetes individuales y combos por cantidad triplican valores sugeridos la empresa Panini. El conflicto comercial se profundiza ante la falta de una respuesta oficial que regularice el abastecimiento en los puntos de venta de cercanía.

Kiosqueros denuncian faltantes y maniobras de reventa directa

Los comerciantes de barrio admiten que sufren faltantes constantes y que las entregas se sitúan muy por debajo de lo solicitado. Según la UKRA, Panini vende a los distribuidores a un precio que permitiría una ganancia marginal al kiosquero, pero el producto no llega a los locales. "El distribuidor, en vez de vender todo al kiosco, destina los paquetes al consumidor final, llegando a ofrecerlos hasta $15.000 cada uno", explicó Ernesto Acuña, vicepresidente de la entidad.

Los locales tradicionales de cercanía exhiben carteles de falta de stock desde el lanzamiento oficial.

Este mecanismo de desvío de stock genera que el producto escasee en los barrios de Buenos Aires y en localidades del interior. Muchos comerciantes realizaron pagos adelantados en preventas que luego no se cumplieron, agravando la crisis del sector. Ante la falta de mercadería en los canales oficiales, los precios en el mercado negro trepan de forma desproporcionada.

La misión a Uruguay y el reclamo formal ante Panini

Frente a la imposibilidad de conseguir mercadería en el país, grupos de kiosqueros argentinos viajaron a Uruguay para abastecerse. En el país vecino, las figuritas están disponibles y el tipo de cambio permite que la compra resulte competitiva para los minoristas. Los comerciantes calificaron esta logística como un síntoma de la desesperación por no perder la temporada de ventas más importante del año.

Grupos de minoristas cruzaron la frontera para abastecerse ante el desabastecimiento local.

En paralelo, la UKRA presentó un reclamo formal ante la empresa Panini la semana pasada, aunque todavía no obtuvo una respuesta oficial. El gremio que representa a más de 100.000 puntos de venta exige que se respete la cadena tradicional de comercialización. Los pequeños comerciantes temen que el desabastecimiento actual favorezca definitivamente a los supermercados, que cuentan con un abastecimiento regular desde el primer día.

El lanzamiento desigual del álbum en 2026 y los costos récord

El lanzamiento oficial del jueves 30 de abril marcó el inicio de las diferencias en el suministro. Mientras los supermercados exhiben stock disponible, los kioscos denuncian que Panini priorizó a las grandes superficies y a las aplicaciones de delivery. Esta estrategia comercial desplazó a los puntos de venta de cercanía, que históricamente traccionaron el mercado de coleccionables.

Las grandes superficies comerciales mantienen un suministro regular que los kioscos no logran recibir.

El precio de los sobres experimentó un ascenso drástico: cada paquete de siete figuritas cuesta $2.000, una cifra significativamente mayor a los $150 de la edición anterior. El álbum se ofrece a un valor oficial de $15.000, lo que representa un aumento del 1.900% respecto a Qatar 2022. Completar la colección requiere ahora un mínimo de $295.000, siempre que no aparezcan unidades repetidas.

El antecedente de 2022: cuando las figuritas fueron cuestión de Estado

La crisis actual de abastecimiento tiene un precedente directo en el año 2022. En aquel entonces, la falta de figuritas para el Mundial de Qatar escaló hasta convertirse en un asunto de prioridad gubernamental. El secretario de Comercio de ese momento, Matías Tombolini, encabezó una reunión entre la UKRA y directivos de Panini para intentar destrabar la comercialización.

En 2022, el conflicto llegó a las oficinas de Comercio Interior para mediar en la distribución.

La intervención estatal recibió fuertes críticas de la oposición, que cuestionó las prioridades oficiales en un marco de alta inflación. Los dirigentes opositores calificaron la reunión como "una burla" frente a los problemas macroeconómicos que atravesaba el país. A pesar del diálogo, los kiosqueros mantuvieron sus reclamos por la exclusividad en la venta para proteger los ingresos de los comercios barriales.

Marchas y traición: la protesta en Martínez frente a la fábrica

En agosto de 2022, los afiliados de la UKRA realizaron una movilización masiva frente a la sede de Panini en Martínez. Los comerciantes protestaban por la falta de sobres y acusaban a la empresa de "traicionarlos" al desviar el stock a otros canales. La intención de la marcha fue impedir que los camiones salieran a repartir mercadería a supermercados y estaciones de servicio.

"Esperamos cuatro años para vender la figurita del Mundial, para tener nuestro veranito económico", expresaron los comerciantes en aquel momento. Los kiosqueros sentían que el esfuerzo de vender colecciones menores durante años no se veía recompensado durante la Copa del Mundo. La empresa alegó que la demanda superó todas las expectativas, vendiendo un 40% más de álbumes que en el certamen previo.

Evolución del precio y desplome del poder de compra

El contraste del poder adquisitivo entre los últimos mundiales resulta evidente al compararlo con el Salario Mínimo, Vital y Móvil (SMVM). En 2018, con un sueldo mínimo se podían adquirir 200 álbumes o 666 sobres de figuritas. Para el año 2022, esa capacidad de compra se redujo a 73 álbumes o 319 paquetes de cinco unidades.

En la actualidad, el salario mínimo de $357.800 solo permite comprar 23 álbumes o 168 sobres. Esto significa que el poder de compra de los argentinos cayó casi un 50% entre el mundial anterior y el actual. El aumento del precio de las figuritas superó ampliamente el ajuste de los salarios, transformando el álbum en un artículo de consumo restringido.

TM

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