La Universidad de Buenos Aires (UBA) volvió a cruzar al Ejecutivo nacional y aseguró que los fondos destinados a hospitales universitarios “no fueron asignados ni transferidos”.
A través de un nuevo comunicado, la casa de estudios desmintió la versión oficial difundida por el Ministerio de Capital Humano y profundizó un conflicto que ya excede lo presupuestario para instalarse como una crisis sanitaria y educativa.
Según detallaron las autoridades universitarias, la propia respuesta del Gobierno “confirma, en los hechos”, que los recursos previstos en la Ley de Presupuesto 2026 aún no fueron ejecutados. En ese sentido, remarcaron que “no se ha transferido ni un solo peso” de la partida específica destinada a cubrir gastos operativos de los hospitales.
El conflicto impacta directamente sobre instituciones clave como el Hospital de Clínicas, el Instituto Roffo y el Instituto Lanari, que cumplen funciones esenciales en la atención médica, la investigación y la formación de profesionales.
Desde la UBA explicaron que la partida presupuestaria no está dirigida a todo el sistema universitario, sino específicamente a aquellas universidades que cuentan con hospitales propios. En ese grupo se encuentran también la Universidad Nacional de Córdoba, la de Cuyo y la de La Rioja.
La falta de transferencia, advirtieron, compromete el funcionamiento cotidiano: insumos, mantenimiento y servicios básicos están en riesgo. En paralelo, sostienen que la deuda acumulada por los primeros meses del año agrava un escenario que ya es crítico.
Desde el entorno del Gobierno, encabezado por Javier Milei, habían señalado que los fondos estaban contemplados y distribuidos de manera federal. Sin embargo, la UBA insiste en que el problema no es la existencia de la partida, sino su ejecución efectiva.
• El Gobierno cumplió con el 100% del presupuesto 2026 para la UBA, incluyendo salud
— Escuela Austriaca de Economía 🇦🇷 (@DiegoMac227) May 5, 2026
• La UBA no reclama falta de fondos, sino una partida extra de casi $80.000 millones
• Pretende quedarse con el 94,5% de un fondo que es de todo el sistema universitario
• De aprobarse,… https://t.co/XwdPm20HFk
“El área aún debe contemplar su distribución eficiente”, indicaron desde la universidad, lo que —según su interpretación— implica que el dinero sigue sin llegar a destino.
El choque de versiones expone una diferencia central: mientras el oficialismo sostiene que los recursos están disponibles, la UBA afirma que, en la práctica, no han sido girados.
El conflicto se produce en un contexto de creciente tensión con el sistema universitario, a pocos días de movilizaciones masivas en defensa del financiamiento educativo. En ese marco, las autoridades de la UBA advirtieron que la situación ya no es solo administrativa, sino que afecta directamente a la población.
“Continuaremos defendiendo el normal funcionamiento de los hospitales universitarios”, señalaron, subrayando su rol clave no solo en la atención sanitaria sino también en la formación médica y el desarrollo científico.
Los directores de los principales centros de salud universitarios ya expusieron públicamente la gravedad del escenario. La preocupación se centra en que, de no resolverse el conflicto, podría haber interrupciones en servicios esenciales.
Lejos de apaciguarse, la disputa entre el Gobierno y la UBA suma capítulos y aumenta la incertidumbre. La falta de acuerdo sobre la transferencia de fondos mantiene en vilo a uno de los pilares del sistema de salud y educación pública del país.
Mientras tanto, el reclamo universitario se fortalece y pone en agenda una discusión más amplia: el financiamiento de la educación superior y su impacto directo en áreas sensibles como la salud.
ND