La discusión por las condiciones de detención de Konstantin Rudnev sumó un nuevo capítulo judicial y está lejos de cerrarse. Luego de que el Tribunal de Impugnación ratificara la posibilidad de que cumpla prisión domiciliaria, la Fiscalía de San Carlos de Bariloche decidió avanzar con una queja formal para revertir la medida.
El caso, que generó fuerte impacto por el perfil del imputado —se lo considera líder de una secta rusa asentada en la ciudad—, gira ahora en torno a si continuará detenido en una unidad penitenciaria o si finalmente accederá al beneficio de la domiciliaria.
La resolución que abrió esa puerta fue dictada el 23 de abril por los jueces de Revisión del Distrito General Roca, Richar Fernando Gallego y Mariano Roberto Lozano, quienes hicieron lugar parcialmente al planteo de la defensa. En ese fallo se dispuso que la prisión preventiva pueda cumplirse en un domicilio de la localidad bonaerense de San Vicente.
La fiscalía apeló esa decisión, pero el Tribunal de Impugnación rechazó el planteo, lo que dejó firme —por ahora— la posibilidad del traslado. Frente a ese escenario, el Ministerio Público Fiscal a cargo de Fernando Arrigo resolvió presentar un recurso de queja, previsto para este 6 de abril, con el objetivo de volver a discutir la medida.

Mientras tanto, Konstantin permanece alojado en la Unidad Penitenciaria N°6. El eventual paso a la prisión domiciliaria no es inmediato: está condicionado a que se consigan los dispositivos de monitoreo electrónico y a que el lugar donde sería alojado cumpla con los requisitos establecidos.
Desde el entorno de la investigación señalaron que esas condiciones son indispensables para concretar el traslado. En caso de que la medida sea revocada antes de que se materialice, el imputado continuará detenido en el penal.
Así, la situación del acusado queda sujeta a una nueva instancia de revisión, en una causa que sigue sumando disputas procesales en torno a su régimen de detención.