El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, encabezó en La Plata una reunión con rectores de universidades nacionales y comprometió su apoyo político a la marcha universitaria prevista para el 12 de mayo. El encuentro se inscribe en la creciente tensión por el financiamiento educativo frente al ajuste del gobierno de Javier Milei.
Alrededor de 20 rectores participaron del encuentro en la Casa de Gobierno bonaerense. Más allá de las diferencias internas, hubo un diagnóstico común: la necesidad de defender los recursos nacionales para sostener el funcionamiento de las universidades. El reclamo apunta a la actualización de partidas y al cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario.
Durante la reunión, los rectores valoraron el respaldo de la provincia en materia de infraestructura y políticas como el boleto estudiantil. Kicillof, por su parte, buscó posicionarse como un articulador político frente al recorte nacional, en un escenario donde la educación superior vuelve a convertirse en eje de conflicto.
La movilización de la próxima semana buscará visibilizar el impacto del ajuste sobre el sistema universitario: desde dificultades para sostener el funcionamiento básico hasta riesgos sobre becas y continuidad académica. En ese contexto, el apoyo del gobernador también tiene una lectura política más amplia.
El encuentro dejó además una señal de construcción: la articulación entre universidades, provincias y actores del peronismo como base para enfrentar la política educativa del Gobierno nacional. La defensa de la universidad pública fue planteada no como una demanda sectorial, sino como parte de un modelo de país.
En paralelo, Kicillof avanza con su propia agenda federal. La semana próxima viajará a Córdoba, donde firmará convenios con la Universidad Tecnológica Nacional y participará de actividades sindicales junto a Héctor Daer, en un intento de ampliar su proyección política más allá de Buenos Aires.
El gobernador también impulsa programas como Puentes, que buscan expandir la oferta universitaria en municipios sin sedes propias, reforzando su perfil de gestión en el área educativa.
En ese marco, el respaldo a la marcha universitaria no solo responde a la coyuntura, sino que forma parte de una estrategia política más amplia: posicionarse como referencia en la defensa de la educación pública y, al mismo tiempo, construir volumen nacional dentro del peronismo.