La fila empezaba de madrugada y seguía entrada la tarde. Sillas plegables, termos, mate cocido y cientos de currículums en la mano componían una postal que rápidamente se viralizó en redes sociales y medios de comunicación: más de 2.000 personas se presentaron en Moreno para competir por apenas 60 puestos de trabajo en el frigorífico Cabaña Don Theo.
La escena dejó una radiografía brutal del mercado laboral argentino.
“Me enteré por Instagram, vine a las 8:20 y son las 14 horas y sigo haciendo la fila”, contó una de las postulantes.
Otra mujer relató que actualmente sobrevive vendiendo comida casera.
“En la actualidad hago budines y pan relleno. Nunca dejé de buscar trabajo, pero no me llaman”, explicó.
Y resumió el sentimiento que predominaba entre quienes esperaban bajo la lluvia: “Es muy triste porque te sentís insuficiente, pero hay muchísimos postulantes”.
La convocatoria fue realizada por el frigorífico Cabaña Don Theo para cubrir distintos puestos en sus carnicerías bajo formato de “media res familiar”, un esquema orientado a ofrecer carne a precios más accesibles.
Según explicó la propietaria de la empresa, Carolina Carena, buscaban incorporar personal en áreas de administración, tesorería, logística, depósito, carga y descarga, cocina y limpieza.
Los salarios ofrecidos iban desde $900.000 hasta $1.400.000, con jornadas laborales de entre seis y ocho horas de lunes a sábado.
La repercusión fue mucho mayor a la esperada: durante horas se formaron filas de hasta seis cuadras sobre la colectora en Moreno.
“Cuando vi la fila terminé de confirmar lo difícil que está la situación laboral en Argentina”, dijo una de las personas que esperaba para entregar el currículum.
La propia dueña del frigorífico reconoció el impacto emocional de la escena. “Me pone muy mal estar acá”, expresó Carena en diálogo con A24, mientras observaba a cientos de personas esperando una oportunidad laboral.
SEIS CUADRAS abajo de la lluvia para conseguir un puesto de trabajo en un Frigorífico
— Arrepentidos de Milei (@ArrepentidosLLA) May 6, 2026
"Es TRISTÍSIMO ver tanta gente, me pone mal. Es impresionante. Nosotros podemos contribuir con un par de puestos, pero esto es UNA LOCURA" pic.twitter.com/1Z505canJ8
La imagen de Moreno aparece en medio de un deterioro sostenido del mercado laboral formal.
Desde la asunción de Javier Milei hasta enero de 2026 se perdieron 304.322 puestos de trabajo asalariados registrados, según datos de la Secretaría de Trabajo.
El detalle muestra:
El último retroceso además provocó que el empleo asalariado registrado volviera a quedar por debajo de los 10 millones de trabajadores, un nivel que no se veía desde 2022.
Mientras tanto, el empleo que crece es principalmente informal, independiente o monotributista.
El deterioro laboral también se refleja en los indicadores de desempleo.
Según el INDEC, la tasa de desocupación llegó al 7,5% en el cuarto trimestre de 2025, con una suba de 1,8 puntos porcentuales respecto a 2023.
Eso implica que cada vez más personas buscan trabajo activamente y no consiguen empleo.
En paralelo, los salarios perdieron poder adquisitivo y muchos trabajadores terminan recurriendo a changas, ventas caseras o tareas informales para sostener ingresos.
Lo ocurrido en Moreno no fue un caso aislado. Hace apenas un mes, en Mar del Plata, unas 700 personas se presentaron para competir por apenas nueve vacantes laborales de una empresa dedicada a importar productos tecnológicos y electrodomésticos desde China.