ANSES confirmó los nuevos montos de jubilaciones y pensiones correspondientes al mes de mayo, que comenzarán a abonarse la semana próxima. ¿De cuánto es el aumento efectivo?
En el quinto mes del año, los haberes previsionales aumentarán 3,38%, en línea con el dato de inflación de marzo.
Con este incremento, la jubilación mínima aumentará unos $13.000, hasta alcanzar los $393.174,10. En el otro extremo de la pirámide, la jubilación máxima trepó a $2.645.689,38.
Por su parte, la Prestación Básica Universal (PBU) ascenderá a $179.859,20 y la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM) se fijó en $314.539,28.
Por último, la Pensión no Contributiva por Invalidez y Pensión por Vejez aumenta a $275.221,87 y la Pensión para Madre de 7 hijos alcanza los $393.174,10.
A partir de la semana que viene, comienzan a efectuarse los pagos, en función de la terminación del DNI. Puede consultarse la fecha de cobro en el siguiente enlace.
🔼 En mayo las jubilaciones y pensiones aumentarán un 3,38% por aplicación de la fórmula de movilidad, que se calcula en base al Índice de Precios al Consumidor (IPC), del mes de marzo en este caso. pic.twitter.com/Cd4FyBRQlL
— ANSES (@ansesgob) May 4, 2026
Además del haber, el Gobierno confirmó que mantiene el bono extraordinario de $70.000 que cobran los jubilados y pensionados que perciben hasta un haber mínimo.
Así, los jubilados de la mínima percibirán $463.174,10. El aumento efectivo en mayo de los haberes más bajos, entonces, es de 2,9%.
Las jubilaciones y pensiones que no superen ese monto, recibirán un bono proporcional hasta alcanzarlo.
En el caso de las pensiones no contributivas ascienden a:

El menor aumento efectivo en los haberes que perciben bono proviene de que este refuerzo permanece congelado hace más de dos años, desde marzo de 2024, por lo que su peso dentro del ingreso total fue perdiendo relevancia frente al avance de la inflación.
Si se hubiera actualizado con el mismo criterio del haber, el bono debería ser en mayo de $204.709,18. Es decir, casi tres veces más de lo que se paga actualmente.
La diferencia es contundente: cada jubilado deja de percibir $134.709,18 por mes respecto de lo que le correspondería si el bono no estuviera congelado.
Este ajuste sobre los haberes más bajos degrada mes a mes el poder adquisitivo. En el trimestre marzo/mayo de 2026, las jubilaciones con bono se ubican 19,6% por debajo del último trimestre del gobierno anterior.
Este desplome contrasta con el caso de las jubilaciones sin bono, cuya caída es menor: de 3,4%.
Al indexar los haberes al IPC, el Gobierno asegura que los jubilados no seguirán perdiendo por goleada contra la inflación. Sin embargo, la aceleración de la inflación en los últimos meses, ha venido recortando los haberes en términos reales.
Asimismo, hacia adelante, tampoco tendrán margen para recuperar lo perdido en los últimos dos años.