La crisis política que atraviesa el Gobierno sumó un nuevo capítulo de máxima tensión luego de que Javier Milei saliera públicamente a respaldar a Manuel Adorni frente a las denuncias y sospechas sobre su patrimonio.
En una entrevista televisiva, el Presidente dejó una definición contundente que rápidamente sacudió al oficialismo: “Ni en pedo se va Adorni”.

La frase llegó después de las declaraciones de Patricia Bullrich, quien había reclamado que el jefe de Gabinete presentara “de inmediato” su declaración jurada para despejar dudas sobre sus gastos y movimientos financieros.
Lejos de tomar distancia, Milei redobló la apuesta y aseguró que Adorni ya estaba preparando la documentación antes de que estallara la polémica.
“Manuel ya estaba por presentar los números. Lo que hizo Patricia fue spoilear lo que iba a hacer Manuel”, sostuvo el mandatario.
Durante la entrevista, Milei también cargó con dureza contra Marcela Pagano, una de las dirigentes que más cuestionó públicamente a Adorni en las últimas semanas.
“Hay una cuestión de los tiempos de la Justicia y estaba hablando para poder presentarlo antes, para que se termine esta fantasía y mentiras. Pagano es una mentirosa compulsiva”, lanzó el Presidente.
El jefe de Estado insistió en que existe una campaña política y mediática contra su funcionario y cuestionó el tratamiento periodístico del caso.
“El periodismo hace juicios sumarísimos y condena sin pruebas. Están haciendo una carnicería por una persona que les hirió el ego”, disparó.
En la Casa Rosada intentan contener el impacto político que generó el escándalo alrededor de Adorni, en medio de semanas marcadas por denuncias, internas y desgaste dentro del oficialismo.
Milei aseguró que revisó personalmente la situación patrimonial de su jefe de Gabinete y afirmó que no encontró irregularidades.
“Las cosas que Adorni me presentó estaban en orden. Cuando alguien está sucio no tengo problemas en ejecutar a alguien. Me consta que Adorni no está sucio, está limpio”, remarcó. Además, defendió su postura de respaldar a sus funcionarios aun en medio de fuertes cuestionamientos públicos.
“Desde mi presentación en Davos hablo de la moral como política de Estado. ¿A usted le parece justo ejecutar a una persona honesta? No voy a ejecutar por el ego de los periodistas a una persona honesta”, enfatizó.
Aunque buscó bajarle el tono a los dichos de Bullrich, las declaraciones dejaron expuesta una nueva tensión dentro del oficialismo.
“No me molestó lo que dijo Patricia porque ella lo había hablado conmigo antes del viaje”, aclaró Milei, intentando mostrar coordinación política.

Sin embargo, el Presidente aprovechó para enviar un fuerte mensaje interno a todo el gabinete y a los sectores que deslizaron dudas sobre la continuidad de Adorni. “Nadie me planteó la renuncia de Adorni. Las decisiones las tomo yo. El que decide el rumbo soy yo”, afirmó.
Mientras crece la polémica, Milei intentó correrse del escándalo y destacar indicadores económicos positivos para reforzar la narrativa oficial.
“Hoy fue una excelente jornada financiera: nos subieron la calidad crediticia, subieron las acciones y conseguimos una inversión de 10 mil millones de dólares”, sostuvo.

Pese al intento de cambiar el foco, la situación de Adorni sigue ocupando el centro de la agenda política y amenaza con profundizar el desgaste interno en el Gobierno libertario, justo cuando la administración Milei enfrenta uno de sus momentos más sensibles desde que llegó al poder.
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