El juicio por la muerte de Diego Armando Maradona tendrá este jueves una audiencia atravesada por testimonios sensibles para los siete profesionales de la salud acusados por el presunto homicidio simple con dolo eventual del exfutbolista. Declararán un médico forense que participó de la autopsia y cinco especialistas de la clínica Ipensa, donde el astro estuvo internado antes de ser trasladado a la Clínica Olivos y luego a la casa del barrio San Andrés, en Tigre, donde murió el 25 de noviembre de 2020.
Uno de los testimonios centrales será el del médico forense Carlos Mauricio Cassinelli, quien ya había declarado en el primer juicio oral que terminó anulado por el escándalo alrededor de la jueza Julieta Makintach y el documental “Justicia Divina”.
En aquella exposición, Cassinelli sostuvo que Maradona murió a causa de un “edema agudo de pulmón secundario a una insuficiencia cardíaca crónica reagudizada” y explicó que durante la autopsia se detectó una “miocardiopatía dilatada”. Además, describió un cuadro clínico severo al señalar que el exjugador tenía “mucho líquido en los pulmones, abdomen y un corazón agrandado”.
El forense también puso el foco sobre las condiciones de la internación domiciliaria en Tigre. Según declaró, la vivienda no contaba con aparatología médica adecuada y esa situación debía haber sido evaluada antes de autorizar la externación.

La audiencia se desarrollará ante los jueces Alberto Gaig, Alberto Ortolani y Pablo Rolón, integrantes del Tribunal Oral en lo Criminal N° 7 de San Isidro. Además de Cassinelli, comparecerán profesionales que atendieron a Maradona en Ipensa y que ya habían prestado testimonio bajo juramento en el debate oral anterior.
Entre ellos estarán el neurocirujano Guillermo Pablo Burry; el clínico Marcos Manuel Correa; el cardiólogo Oscar Alberto Franco; el neurólogo Martín Emiliano Cesarini; y el traumatólogo Flavio Tunessi, integrante del cuerpo médico de Gimnasia y Esgrima La Plata cuando Maradona asumió como entrenador del club en septiembre de 2019.
Uno de los puntos que volverá a aparecer durante la audiencia es la intervención quirúrgica por el hematoma subdural detectado a Maradona tras una tomografía realizada en Ipensa el 2 de noviembre de 2020. Según había declarado Burry, “no era el momento oportuno” para operar al paciente, aunque finalmente la decisión avanzó impulsada por Leopoldo Luque, entonces médico de cabecera del exfutbolista.
Luque es uno de los principales acusados del proceso. También están imputados la psiquiatra Agustina Cosachov; el psicólogo Carlos Díaz; el médico clínico Pedro Di Spagna; la coordinadora de Swiss Medical Nancy Forlini; el enfermero Ricardo Almirón; y Mariano Perroni, coordinador de enfermería.
La fiscalía sostiene que todos ellos tuvieron responsabilidad en el deterioro de la salud de Maradona y que actuaron con indiferencia frente al riesgo que implicaba el cuadro clínico del exfutbolista durante sus últimos días de vida.