El conflicto entre el Gobierno nacional y los sindicatos aeronáuticos sumó este jueves un nuevo capítulo internacional. Cuatro de los principales gremios del sector ratificaron y ampliaron ante la Organización Internacional del Trabajo (OIT) las denuncias contra la administración de Javier Milei por presuntas violaciones a derechos laborales y sindicales.
Las presentaciones fueron realizadas por la Asociación Argentina de Aeronavegantes, la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas (APLA), la Asociación del Personal Aeronáutico (APA) y la Unión del Personal Superior y Profesional de Empresas Aerocomerciales (UPSA).
Los gremios sostienen que existe un avance del Gobierno sobre el derecho constitucional a la huelga, además de denunciar un deterioro de las condiciones laborales y una persecución hacia referentes sindicales del sector aerocomercial.
Los dirigentes sindicales Juan Pablo Brey, Pablo Biró, Rubén Fernández y Edgardo Llano reafirmaron su “compromiso inquebrantable” con la defensa del derecho de huelga, al que calificaron como una herramienta fundamental para proteger salarios, convenios colectivos y derechos laborales.

Brey, uno de los referentes más duros del sindicalismo aeronáutico, aseguró que el sector se encuentra atravesando una situación crítica y apuntó directamente contra la reforma laboral impulsada por el oficialismo.
“Sin derecho de huelga no hay libertad sindical plena”, afirmó el dirigente, quien además advirtió que limitar las medidas de fuerza implica afectar garantías fundamentales reconocidas tanto por la legislación argentina como por tratados internacionales.
Los gremios también cuestionaron el intento oficial de ampliar la declaración de “servicio esencial” dentro del sistema aerocomercial, una medida incluida en la reforma laboral promovida por La Libertad Avanza.
Uno de los puntos centrales del reclamo sindical gira en torno a la posibilidad de que el Gobierno limite o restrinja medidas de fuerza en actividades consideradas esenciales.
Desde los sindicatos sostienen que utilizar la esencialidad como argumento para impedir paros representa un intento de debilitar la capacidad de negociación de los trabajadores y restringir la actividad gremial.
“La seguridad operacional y la prestación de servicios públicos no pueden convertirse en excusas para ignorar derechos fundamentales”, remarcaron los dirigentes en la presentación realizada ante la OIT.
El conflicto no es nuevo. Durante los últimos meses, el Gobierno y los gremios aeronáuticos protagonizaron fuertes cruces por despidos, reformas laborales, paritarias y el funcionamiento de Aerolíneas Argentinas.
La denuncia internacional aparece en un momento delicado para la Casa Rosada, que busca avanzar con una agenda de reformas estructurales en medio de resistencias sindicales y políticas.
La reforma laboral impulsada por el oficialismo incluye modificaciones en los convenios colectivos, nuevas regulaciones para las huelgas y cambios en el funcionamiento de actividades estratégicas.
En ese contexto, los sindicatos aeronáuticos decidieron llevar el conflicto a la Organización Internacional del Trabajo para exponer lo que consideran un retroceso en materia de derechos laborales.
La ofensiva sindical también busca sumar respaldo internacional frente a un escenario de creciente tensión entre el Gobierno y distintos gremios del transporte.
Mientras continúan las negociaciones y los cruces políticos, el sector aeronáutico se consolida como uno de los principales focos de conflicto para la administración de Javier Milei.
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