El Gobierno nacional avanzó con una profunda reestructuración del Ministerio de Seguridad Nacional y oficializó la creación de nuevas áreas estratégicas vinculadas al sistema penitenciario, la coordinación federal y la formación de las fuerzas de seguridad.
La medida fue establecida mediante el Decreto 327/2026, publicado este viernes en el Boletín Oficial y firmado por el presidente Javier Milei junto a la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva.
Según el texto oficial, la reforma apunta a “optimizar la gestión” del ministerio y adaptar la estructura a las nuevas necesidades operativas del sistema de seguridad nacional.
Uno de los principales cambios es la creación de la Subsecretaría de Asuntos Estratégicos y Fortalecimiento Institucional, que tendrá bajo su órbita áreas vinculadas a la formación, capacitación y desarrollo profesional de las fuerzas federales.
La nueva dependencia incluirá una Dirección Nacional de Formación y Desarrollo Profesional, además de áreas específicas para el ingreso, entrenamiento y carrera del personal de seguridad.
El Gobierno también incorporó sectores destinados a fortalecer la cooperación internacional y la relación con organismos de financiamiento externo en materia de seguridad.

La reestructuración además redefinió funciones de la Secretaría de Seguridad Nacional y de las subsecretarías encargadas del despliegue territorial y la intervención federal.
Dentro de la Subsecretaría de Articulación Federal, el Ejecutivo reforzó el funcionamiento del Consejo de Seguridad Interior y del Comité de Crisis, con nuevas tareas para coordinar acciones entre fuerzas federales y provincias.
Según el decreto, el objetivo es mejorar la respuesta operativa y fortalecer la seguridad interior en sectores considerados estratégicos.
La reforma también incorporó nuevas dependencias vinculadas al sistema penitenciario federal.
Entre ellas aparece la Dirección de Asistencia de Personas Bajo Vigilancia Electrónica, que tendrá a cargo la implementación y monitoreo de tobilleras electrónicas como alternativa a medidas de detención.
A su vez, el Ejecutivo creó la Dirección Nacional de Modernización del Sistema y de la Arquitectura Penitenciaria, orientada al diagnóstico de infraestructura carcelaria y a la planificación de nuevas obras y ampliaciones en cárceles federales.
En paralelo, se sumó la Dirección Nacional de Reinserción Social, enfocada en programas de reintegración laboral y social para personas privadas de la libertad.

Otro de los cambios relevantes impacta sobre la Secretaría de Coordinación Administrativa, que ahora sumará competencias vinculadas al bienestar del personal de las fuerzas federales.
El decreto incorpora objetivos relacionados con la salud física y mental de los agentes y de sus grupos familiares.
Además, la reforma alcanzó áreas de auditoría, comunicación institucional, asuntos jurídicos, logística, tecnología y administración interna.
El Gobierno aclaró que la nueva estructura será financiada con partidas ya asignadas al Ministerio de Seguridad Nacional y que los cambios entraron en vigencia desde la firma del decreto.