El Tribunal Oral en lo Criminal Federal N°8 condenó a tres años de prisión de ejecución condicional a Carlos Alberto Debiaggi, exdirector de Asuntos Jurídicos del Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social (INAES), por abusar sexualmente de una trabajadora del organismo dentro de una oficina del edificio oficial ubicado en el barrio porteño de Monserrat.
La sentencia fue dictada por las juezas Sabrina Namer y María Gabriela López Iñiguez junto al magistrado Nicolás Tosselli, quienes consideraron al exfuncionario de 79 años responsable del delito de abuso sexual simple ocurrido en agosto de 2019.
Además de la condena, el tribunal dispuso una prohibición total de contacto con la víctima, le impuso el pago de una indemnización de tres millones de pesos y ordenó que realice el Taller de Integridad Sexual Educativa de la Fundación FEPAIS.
Durante el juicio, la fiscalía sostuvo que el ataque no fue un hecho aislado sino la expresión final de un clima de hostigamiento previo dentro del organismo.
“Existía un contexto de actitudes de maltrato, acoso y misoginia por parte del exfuncionario para con las empleadas mujeres”, afirmó el auxiliar fiscal Miguel Yivoff durante el alegato.
Según reconstruyó el Ministerio Público Fiscal, el episodio ocurrió el 12 de agosto de 2019 en una oficina del sexto piso del INAES. Allí, Debiaggi habría atacado intempestivamente a la trabajadora durante aproximadamente 15 segundos, hasta que otra empleada ingresó al lugar e interrumpió la situación.
Esa testigo declaró haber encontrado a la víctima paralizada y visiblemente angustiada.
Durante el debate oral también se expusieron distintos episodios previos que, según la acusación, mostraban conductas inapropiadas reiteradas del exfuncionario hacia sus subordinadas.
Entre ellos se recordó un episodio en el que Debiaggi le recitó a la víctima un poema de Federico García Lorca con referencias sexuales delante de otras personas. “No sabía dónde meterme, quería desaparecer”, había declarado la mujer durante la primera audiencia del juicio.
La fiscalía consideró que el relato de la denunciante fue “preciso, sin vacilaciones e intrínsecamente coherente” y destacó que se mantuvo estable durante todo el proceso judicial.
Como parte de la prueba también se incorporaron imágenes de cámaras de seguridad del piso donde ocurrió el hecho. Según expuso la acusación, las grabaciones permitieron reconstruir la secuencia posterior al abuso.
“En las imágenes se ve a la víctima salir de la oficina visiblemente angustiada y a Debiaggi con una sonrisa”, sostuvo Yivoff ante el tribunal.
La querella había solicitado una condena de cuatro años de prisión, mientras que la fiscalía pidió una pena de dos años y medio. La defensa, en cambio, reclamó la absolución del acusado.
Los fundamentos completos de la sentencia se conocerán el próximo 13 de mayo.