09/05/2026 - Edición Nº1187

Internacionales

Comercio

Taiwán, Paraguay y Santiago Peña: el acuerdo por el pollo que mira de reojo a China

08/05/2026 | El anuncio fortalece la alianza entre Asunción y Taipei y busca demostrar que el vínculo diplomático también genera negocios.



Santiago Peña llegó a Taiwán con un objetivo político claro: demostrar que la relación histórica entre Paraguay y Taipei todavía puede traducirse en beneficios económicos concretos. El resultado apareció rápido. Durante la visita oficial del presidente paraguayo, se anunció la apertura del mercado taiwanés para el pollo paraguayo, un movimiento que Asunción presentó como una señal de confianza comercial y estratégica.

El anuncio no es menor. Taiwán importa más de 200.000 toneladas de pollo por año y hasta ahora la mayor parte provenía de Estados Unidos. Para Paraguay, ingresar a ese mercado implica abrir una nueva ventana exportadora en un contexto donde el país busca diversificar ventas externas y ganar presencia en Asia. Según datos oficiales difundidos durante la visita, las exportaciones paraguayas de pollo rondan actualmente los USD 15 millones anuales.

Taiwán 


Taiwán es una pequeña nación insular a 180 km al este de China, con ciudades modernas, tradicionales templos chinos, centros termales y dramáticos terrenos montañosos. 

Peña convierte la diplomacia en argumento económico

La decisión tiene además una carga geopolítica evidente. Paraguay es hoy el único país de Sudamérica que mantiene relaciones diplomáticas formales con Taiwán. China lleva años presionando para que Asunción rompa ese vínculo y reconozca a Beijing bajo la política de “una sola China”. El gobierno paraguayo, sin embargo, intenta mostrar que sostener la alianza con Taipei también puede tener retorno económico.

Por eso el anuncio del pollo funciona como algo más grande que una noticia agroindustrial. Funciona como prueba política. Peña necesita mostrar resultados tangibles frente a sectores empresariales y exportadores paraguayos que reclaman mayor acceso al mercado chino. Taiwán, por su parte, también necesita exhibir que todavía puede ofrecer comercio, inversión y cooperación a los países que sostienen reconocimiento diplomático.

Un mensaje regional

La apertura del mercado llegó acompañada por la firma de acuerdos bilaterales en tecnología, ciberseguridad, finanzas y cooperación internacional. El gobierno paraguayo busca construir la idea de una relación integral y no limitada a la diplomacia simbólica.

En paralelo, el movimiento tiene lectura regional. Mientras China gana influencia en América Latina, Paraguay intenta diferenciarse como el principal aliado político de Taiwán en Sudamérica. Para Peña, el desafío ahora será transformar el gesto diplomático en exportaciones reales, frigoríficos habilitados y aumento efectivo del comercio.

La apuesta paraguaya depende de eso. Si el mercado taiwanés se convierte en negocio concreto, Asunción podrá defender con más fuerza su posición internacional frente a Beijing. Si el impacto económico queda limitado, volverá la presión interna para revisar una relación diplomática que Paraguay sostiene desde hace décadas.